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El Departamento
La ABC se ha erigido como brújula moral de la televisión generalista durante las últimas temporadas. Y su poderoso comité de ética, conocido simplemente como el Departamento, se ha encargado de ponerle freno a los actores que han osado sacar los pies del tiesto y vivir como descerebrados miembros de alguna fraternidad universitaria (experiencias valiosas que luego conformarían la base argumental de Greek). De todos es sabido que la afición a empinar el codo de Michelle Rodríguez y Cynthia Watros les costó el trabajo en Perdidos. La Disney no podía permitir estar asociada a una bomba de relojería publicitaria de semejante calibre. ¿Esos ojos vidriosos y cara de «Me habéis fastidiado el subidón, perracas» asociados a la La bruja novata? Una llamada del Departamento a Carlton y Lindelof convirtió aquello en uno de los primeros finales de infarto grandes de Perdidos. Por supuesto, se vendió como una decisión totalmente calculada, aunque años después seguimos esperando la prometida resolución a historia de Libby (¿una reencarnación en Juliet, quizás?). No nos lo tragamos, ¿a alguien se le escapa por qué el humo negro tocó las castañuelas con Eko? Que Jin haya dicho un total de dos frases en toda la temporada tampoco es casualidad. ¿Y qué pasará con Desmond?
Otra grandísima pesadilla de cualquier relaciones públicas fue todo el episodio de Isaiah Washington. El mal rollo que se respiraba en el rodaje de Anatomía de Grey obligó al Departamento a hacerle la vida imposible a Shonda Rhimes, empeñada en que en ese estudio vivía una familia bien avenida que se amaba sin parar. En el momento álgido del meollo informativo, se llegó a hablar de peleas a puñetazos, insultos y tácticas de pelea callejera que harían enmudecer a la mismísima Vicenta, la valenciana vecina de Isabel. Unos aprovecharon para pedir un aumento, otros hicieron saltar la espita mental y se columpiaron en la prensa... y al final, el Departamento puso a Washington en la calle, con la excusa de que ayudaba muchísimo a la historia.
¿Cuernos, infidelidad y abandono paternal en la empresa que apoya el anillo de castidad de los Jonas Brothers? ¡No, hija, no! En cuestión de dos días, les impusieron a Monica Ouwusu Breen y Allison Schapker que convirtieran a Tommy en gilipollas integral y allanaran el camino a que abandonara la serie. No importa si eso significaba eliminar un interesante contrapunto a los uniformemente dulzones Walker y echar abajo un conflicto interesante: el Departamento no puede permitir tanta ligereza de cascos. Además, Ouwusu y Schapker ya habían dilapidado casi todo el legado de Baitz, de modo que no se iba a notar demasiado semejante deriva argumental. Dicho y hecho, las responsables de la horrorosa trama de las jaulas en Perdidos, pusieron a Tommy rumbo al Sur. Así que los teligiosos podemos descansar tranquilamente sabiendo que los alter egos de nuestros queridos personajes viven una existencia apacible alejada del sexo, las drogas y las películas de Agustín Díaz Yánez. Arrojémonos en los brazos de Morfeo sabiendo que James Denton solo come productos macrobióticos y tiene toda la discografía de La oreja de Van Gogh... al menos mientras quiera seguir trabajando en la ABC. Y si eso no es consuelo sufiente, ¡siempre nos quedará la ABC Family! Comentarios > Ir a formulario
Buf. Pero 5 Hermanos tampoco es que hubiera por dónde cogerla esta temporada... Fecha: 18/06/2009 01:09. |