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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2008. Elizabeth Montgomery presenta la tertuliaUf, ¡vaya semanita! como dicen los de la ETB. Con fiestas, puente y todo, pero no he podido pasarme por aquí (a escribir); menos mal que siempre queda la tertulia televisiva que tenemos en Radio San Vicente para darle un poco de teligión al mundo. En la columna izquierda la tenéis, para poderla escuchar en línea o descargarla a vuestro ordenador o reproductores mp3. ¡Esperar al autobús ya no será una tortura! En esta séptima ocasión, el equipo se encontraba el 97% porque no pude participar, así que Marina, Santiago e Irene, de la mano de Arena, se lanzaron sobre la nueva edición de Operación triunfo. Al parecer, la cosa debe de estar fatal, fatal, porque no dejaron títere con cabeza. Nunca he visto Operación triunfo, ni siquiera la exitosísima primera edición --¿un reality de gente cantando temas de Rosana? ¿Qué será lo próximo, gente bailando? ¡Un momento...!--, de modo que no puedo añadir más a las acertadas opiniones de mis compañeros tertulianos. ¿A qué esperáis para escuchar los mejores diez minutos largos de la radio? ¿Y a qué esperáis para escribir a Radio San Vicente y que nos den otros diez minutos más? Mientras me envían la octava tertulia (centrada en Perdidos, o algo parecido) y llega la novena (que creo que dedicaremos a las fabulosas Marujas), sabed que este corte de audio viene de la mano de Elizabeth Montgomery, uno de mis amores infantiles --esos puros y virginales-- y seguramente la actriz más guapa que jamás haya entrado en mi casa a través de la tele. Con su cara expresiva, su sonrisa amplia y fácil y su belleza atemporal, me quedaba absolutamente pegado a la pantalla cada vez que las campanitas del tema principal de Embrujada comenzaban a sonar en el cuarto de estar de mi casa. Ella agitaba la nariz ¡y ya lo creo que hacía magia! Vaya desde aquí un homenaje a mi bruja favorita, con el permiso de Kimberly Shaw, claro. Nadie hizo nadaHoy quiero compartir un tema que me ha preocupado desde mi tierna infancia. Se trata de la letra del tema principal de la serie Denver, el último dinosaurio, que a todos nos encantaba. La letra era pegadiza, acompañada de colores brillantes, guitarras y un ambiente muy festivo... era imposible que no gustara al público y ESE es el problema precisamente. Vayamos a la fuente del problema: la canción y su letra. ¡Hora del karaoke!
¿Es mi amigo y mucho más? ¿Me muestra un mundo que no había visto hasta ahora? Amigos, la letra de la canción fomentaba ¡la zoofilia con dinosaurios! Encima lo repiten dos veces para que nos quede bien clarito. Lo más importante, algo que nadie puede negar, es la canción es genial, ¡imposible que no te guste! Ya con 10 años era capaz de entenderla y si un preadolescente con nociones limitadas de inglés era capaz de captar el mensaje subliminal, ¿qué consecuencias habrá tenido sobre toda una generación? ¿Acaso creéis que el éxito mediático de Parque jurásico o Marujita Díaz son casuales? Y que luego las asociaciones de telespectadores protesten por Física o química y no se haya investigado esto a fondo...
*Las quejas, al DPD, por favor. Madre hay más que unaEl pasado domingo celebramos el Día de la madre y, aunque todos bufamos porque se trate de un invento de las tiendas para vender, seguro que algún detallito tuvimos con nuestra amadísima mami. Le habría regalado la cuarta temporada de Alias en DVD, pero a lo mejor se me habría visto mucho el plumero, así que le regalé un par de macetas llenas de flores (regalad plantas vivas). Y pensando, pensando me dije, ¿cuál sería un regalo para mis mamás favoritas de la tele?
Cindy Walsh era la matriarca de la gran familia beverlyhilliense y ahora que nos hemos enterado que la nueva versión de Sensa tendrá de mamá a Lori Loughlin --tras Mariah Carey, lo más cercano a Ana Obregón que tiene EE UU--, ha llegado el momento de reivindicar su papel de supermamá. Como el concepto de familia al otro lado del charco es mucho más laxo que aquí, a los yanquis les emociona que haya alguien que sepa freír un huevo o se quede en casa leyendo en el sofá... y eso es todo lo que se necesita para ser una gran mamá de serie de Aaron Spelling, pero no voy a negar el mérito de Cindy por haber sido capaz de aguantar a Brenda sin soltarle ni un solo sopapo y no acabar enganchada a los antiinflamatorios más duros del supermercado. Ya que, a pesar de que la pandillita se metía en muchos fregados, Cindy tenía mucho tiempo libre, le regalaría una matrícula en algún curso de informática, un libro de recetas de José Andrés o un chulazo que la sacara de la rutina diaria.
Mamás televisivas hay millones, y ya me duele haber dejado fuera a Norah Walker y Bree Hodge, pero por ahora dejamos fuera las que estén en activo. Quizá les llegue el momento cuando se despidan de nosotros, algo que ojalá tarde mucho en suceder. ¿Cuáles son las mamás televisivas con las que compartiríais mesa y mantel el primer domingo de mayo? Una posible despedidaHoy acaban las andanzas de J.D. y los chicos del Hospital del Sagrado Corazón en la NBC, a la que no le ha temblado el pulso en anunciar el episodio como el final de la serie. Ya sabéis que yo adoro la NBC, pero todo este asunto de Scrubs está suponiendo una gran fuente de problemas y discusiones en nuestro hogar común. Quizá lo que dé dinero ahora son los versiones idiotas de series imbéciles --¿o no, mujer biónica?--, pero uno no puede evitar ser un sentimental cuando se trata de sus aficiones y su amor.
¿Qué serie, comedia o drama, ha retratado con tanta naturalidad y realismo la relación fraternal y sincera entre dos tíos? Casi todos adoramos a Carla Espinosa, pero cuando se casó con Turk, todos temíamos que fuera el final de JD y Turk, y a muchos eso nos tuvo más en vilo que la escotilla de Perdidos. Lo que nos ha emocionado en el terreno amoroso durante las siete temporadas no han sido JD y Elliott, o Elliott y Keith, o Carla y Turk, o Perry y Jordan... ni siquiera las ocasionales --y extrañamente frecuentes-- tías buenas con las que JD se enrollaba (Mandy Moore, Sarah Lancaster, Heather Graham, etc.) sino el bienestar del dúo dinámico. It’s guy love, that’s all that is.
Así que hoy se despiden los de los pijamas y puede que la comedia médica lleve siete años en antena --mucho más de lo que han durado o van a durar otras series más exitosas, sí-- pero, después de años y años de rebotar por la parrilla y ser ninguneada, que aun tengan humor y talento para hacer un episodio de temática medieval y monthypytonesca en el que recuperan a Aloma Wright demuestra que al doctor Cox y restos de colgados les queda cuerda para rato. En fin, mientras miro de reojo a la ABC a la espera del anuncio oficial de su parrilla para la temporada 2008-2009, rindo homenaje a los siete años de Scrubs en la pantalla y me preparo para disfrutar de la última media hora de la comedia de Bill Lawrence... hasta que alguien diga lo contrario. Postdata: me gustaría tocar otro día el tema de la precaria situación en la que se encuentran algunas de las comedias más divertidas de la televisión. No solo es Scrubs o Cómo conocí a vuestra madre; conocida la renovación de Rockefeller Plaza (¡sí!), aún queda por saber qué va a pasar con Christine, la vieja y Back to you, probablemente la serie más divertida del año, una sitcom de libro cuya ausencia en los medios y blogs (incluido este) me resulta tan inexplicable como que Fran Perea siga teniendo trabajo. Bruce Boxleitner presenta las tertuliasComo casi todos los sábados, llega la radiolocura. Hoy lo hacemos especial porque además de la tertulia de turno, nos ponemos (casi) al día colgando también la quinta y la octava. Agradecimientos especiales para Andrés, nuestro técnico, que ha buceado por el registro para enviar los mp3 que nos faltaban y a Santi, que ha rellenado los huecos y los momentos de mono emepetresil. Como siempre, en el lateral derecho tenéis los archivos. La quinta tertulia forma parte del dúo «Series mal programadas», y en ella seguimos perplejos por las decisiones de las mentes preclaras que dirigen las cadenas españolas. Como véis, aunque la grabamos hace un mes, nuestra opinión no ha cambiado. La octava y novena tertulia están dedicadas a Perdidos y las Marujas desesperadas, los dos pilares fundamentales de la resurrección mediática y social de la ABC, así que también forman un dúo temático. Disfrutad mucho de estas tres caóticas radiolocuras. La semana que viene, para celebrar el décimo programa, hablaremos de lo que nos convirtió en teligiosos (o sus versiones telefrics y telifanes).
Los tres audios de hoy vienen de la mano de Bruce Boxleitner, siempre Sheridan, siempre el señor de Melissa Gilbert y siempre el Espantapájaros. Boxleitner ha dejado de lado a la señora King esta semana y se ha ido con el señor Kring, porque ha firmado con la NBC para aparecer en Héroes interpretando a un político que, menuda sorpresa, hará la vida más complicada a los protagonistas. Con que inyecte un poco de ritmo a la serie, nos conformamos. Más que un chulazo al uso, Bruce Boxleitner siempre me pareció más un galán de mamás y postadolescentes que el típico machirulo de quinceañeras. Tiene una voz cazallera que da interés a los personajes que interpreta, pero como actor resulta limitadillo... aunque todos sabemos que a esta sección no llegan los presentadores por sus dotes interpretativas. A riesgo de repetirmeHe estado de viaje y de reunión en la cumbre para formar el Poder de Tres unos días, así que no he podido publicar, pero regreso de tres días extenuantes para descubrir una grandísima noticia. ¿Qué serie ha comprado la ABC tal y como llevábamos tanto tiempo deseando?
¿Y si a eso le añadimos la renovación de Cómo conocí a vuestra madre? Los que caen entre los huecos de las páginas
En este mundo mediático, la visibilidad del producto lo es todo para la supervivencia de este. Rockefeller Plaza y Veronica Mars no son --permitidme referirme a la Mars en presente-- imanes para la audiencia, pero sus chascarrillos están en boca de los que redactan titulares y sus protagonistas y tramas son citados y referenciados de forma constante. Sí, CSI atrae tres, cuatro o cinco veces más audiencia, pero los periodistas no la encuentran tran atractiva para rellenar espacio en sus páginas, podcast y magazines. .. aunque no resulta un problema excesivamente grave si sigues estando entre las más vistas. Pero ¡ay de aquellas que pronto caen por el hueco que dejan las páginas y apenas se vuelven a mencionar de nuevo! Al principio se habla de ellas, pero no tienen audiencia, así que empiezan a pasar a segundo plano y como están en segundo plano, no tienen audiencia y como no tienen audiencia... ahí está el círculo vicioso. Los cambios resultan tan pequeños y operan tan sutilmente, que apenas nos damos cuenta. Ayer me sorprendió descubrir que el correcto blog de Todo el mundo odia a Chris había desaparecido de la TV Guide y que, a la vez que la CW emitía el episodio final de la infravalorada Aliens in America, se escondía en un lateral de la revista una entrevista con Amy Pietz, una de las protagonistas de la serie.
No voy a negar la genialidad de las Marujas o Los Soprano, pero quizá deberíamos cambiar la clavija y apostar un poco por sacar a primera fila aquello que merece la pena y de lo que muchos se olvidan muy pronto. ¿Acaso necesita Anatomía de Grey más espacio en internet? Quizá, si le hubiésemos dedicado más parrafadas sesudas a Men in Trees, a lo mejor no estaríamos llorando su pérdida hoy. Pensad un poco en ello y uníos a la revolución. Jennie Garth presenta la tertuliaPor fin el 16 de mayo superamos la barrera de los dos dígitos con nuestra décima tertulia y, quizá por ser tan especial, echamos una mirada al pasado y nos preguntamos a nosotros mismos, «¿qué nos convirtió en los monstruos televisivos que somos hoy en día?» El origen de nuestra teleadicción sale a debate en Radio San Vicente, en la que creo que es una de nuestras tertulias más divertidas --y no porque yo hable y hable y hable sin parar, para no variar--, lo que hace doblemente triste que Irene no pudiera participar. Sobre este tema, insisto en mi inocencia: ¡la culpa es toda de AENA y de Air Europa! Menos mal que luego pasamos un fin de semana estupendo de charlas privadas junto a Marina, aunque esas no las colguemos en internet. Fierce!
La tía buena que nos trae el mp3 en esta ocasión es Jennie Garth. Sensación de vivir contó con muchas chicas guapas en su alineación como Katheleen Robertson, Rebecca Gayheart, Tiffany Amber Thiessen o Jennifer Grant, pero la única y oficial guapetona fue siempre la Yeni, que hasta inauguró toda una saga de maridramas. Más de diez años después de que hiciera su aparición en pantalla, Jennie Garth sigue siendo toda una belleza y es cierto que ha envejecido, pero también lo hemos hecho nosotros y nunca ha dejado de ser guapísima. Ahora que en septiembre regresa el fenómeno Sensa a la CW con ella como personaje recurrente, es un buen momento de echar mano del archivo y extraer una de esas fotos en las que decidían darle volumen a su pelo. Es cierto que también regresa Caratoro, pero ya sabéis que a la señora Spelling la amo por su inteligencia y sentido del humor. Por último, os anuncio que he añadido un enlace RSS para que podáis suscribiros a él y os enteréis tranquilamente de cuándo cuelgo más archivos con nuestros diez minutos largos de radiolocura. Lo encontraréis en la barra lateral derecha, bajo los títulos de las tertulias, y haciendo clic en él, podréis suscribiros vía Google Reader o cualquier otro agregador de feeds que utilicéis. Este viernes hablamos de Anatomía de Grey, quizá la última tertulia de la temporada que dediquemos específicamente a una serie... aunque con nosotros nunca se sabe. A ver si dentro de poco cruzamos la barrera de los tres dígitos. SNL ThursdayCon esta locura que le ha entrado a la NBC de poner algunas piezas del Saturday Night Live los jueves (¿para eso quitamos Scrubs?), hoy se presta a compartir una de las últimas joyas del clásico estadounidense, que ha tenido una trigésimotercera temporada algo flojucha (aunque Kristen Wiig sigue estando soberbia). Así, de paso, podréis entender las interjecciones que Marina, Irene y yo nos dedicamos (es recomendable que le echéis un ojo al Project Runway, claro). Totally tranny from Transylvania! ¿De dónde voy a sacar 1,21 gigovatios?
La tele, buena o mala, resulta de la constante investigación de nuevos métodos de contar historias. Una vez aceptado el hecho de que absolutamente todo lo que nos venden ya está inventado desde la época de los griegos, no se trata de contar algo distinto sino hacerlo de un modo sorprendente. Que, por cierto, es la excusa de los cocineros-estrella y no les va mal. Si no puedes contar algo nuevo, cuéntalo bonito, debería ser el lema de los guionistas. Una vez popularizadas --lo que no siempre es bueno-- las técnicas de flashback, narración subjetiva, uso de saltos y fragmentos a lo Memento, parece que le ha llegado el momento a los saltos hacia adelante en el tiempo.
Para añadir más sal a la herida, en casi todas las ocasiones, este salto se ignora a los pocos episodios y la historia sigue más o menos por los derroteros que tenía antes de producirse, por lo que resulta patente que solo se buscaba el efectismo barato, es decir, el innecesario efecto culebrón. De acuerdo, toda técnica resulta imperfecta hasta que el tiempo la va modelando, de modo que quizá en el futuro un salto en el tiempo no equivalga a saltar el tiburón y esa es la única brizna de esperanza que me queda. Tristemente, un viaje en el tiempo fue la causa de que Alias saltara el tiburón y también fue la razón del segundo salto de Galáctica (en ambos casos también se aplicó la máxima de «aquí no ha pasado nada» tras algunos capítulos). Ahora lo han hecho las Marujas y no puedo dejar de notar ese amargo sabor que me estropeará la espera durante este verano. Aún no es demasiado tarde para regresar al pasado y tomar ese segmento final como un «en cinco años llegaremos aquí» que provoque al espectador (les salió bien en «El ala oeste», por ejemplo); ya nos hicieron pasar por un apestoso segundo año, que no tienen más nuestra paciencia con chorradas. Tengo un sueño
Muchas veces hemos señalado a las teles y les hemos gritado que se replanteen el modelo de negocio, pero, ¿debemos los espectadores replantearnos el modo de ver la televisión? Verdaderamente, con iTunes, eMule, subtítulos en nuestro idioma y los lanzamientos en DVD, muchos tenemos la televisión de adorno en casa. Quizá os sorprenda saber que en nueve meses, he encendido la televisión menos de diez veces y casi todas ha sido para ver un DVD. Mi experiencia se corresponde con las estadísticas: el consumo televisivo general desciende año tras año lenta pero firmemente. Mientras las cadenas programan bloques de 15 minutos de anuncios que se estrellan contra el botón de OFF de nuestros aparatos televisivos, nosotros estamos chateando, mirando el correo o colgando fotos en Flickr a la espera de que el Bittorrent marque 100% para cenar mientras vemos el último de Galáctica. Evidentemente, no todos los espectadores actúan así. Mi abuelo no tiene ni ordenador y mis padres usan internet para ver las cuentas del banco, comprar algún billete de avión o descargar sudokus, pero la mala suerte de ellos, además de gustarles Hospital central, es que hace años que salieron del grupo demográfico clave que va de los 18 a los 49 años, así que serán pocos anunciantes o peces gordos los que les presten atención. Sin embargo, si llega un día en que un segmento significativo de la población más deseada no encienda la tele, ¿qué sentido tendrá seguir emitiendo las series por la caja tonta? Se programa un Cine de barrio a diario, se pasa Sin tetas no hay paraíso a la red y listo.
No hay que ser un visionario para predecir que no falta demasiado tiempo para que la red deje de ser la hermana pobre de la tele, su zona de repesca y los contenidos directos a internet pasen a primer plano, y no hablo de miniseries idiotas o webisodios de relleno, sino verdaderas producciones televisivas de pleno derecho. ¿Viviremos en un futuro próximo en que las únicas cadenas sean la CBS y TVE y el resto de ellas, empezando por la CW, se muden de una vez por todas a internet? Por si acaso, engrasemos nuestros módemes y ampliemos el espacio en los discos duros. Originalidad a raudalesLeo en una nota de prensa la alegría con la que Disney anuncia Camp Rock: DISNEY CHANNEL PREPARA EL LANZAMIENTO MUNDIAL DE Está claro que los chicos de las orejas negras quieren explotar la fórmula adolescentes y musical todo lo que puedan. Les sugiero que piensen en Gospel Church, Hip Hop Street y Chotis Verbena. ¡Las posibilidades son infinitas! Por otro lado, Patch me envía un artículo en El País en el que nos amenazan con el desembarco de El síndrome de Ulises en EE UU. ¿No resulta extraño que los yanquis quieran versionar una serie que surgió como versión descafeinada y bastarda de Doctor en Alaska? Les saldrá más barato, no me cabe otra explicación. Una cosa hemos sacado en claro: si aún quedaban sospechas de que la FOX es una cadena infecta, esta noticia las disipa. No os perdáis hoy la tertulia televisiva en Radio San Vicente, que hablamos de términos televisivos... o de lo que nos apetezca. |
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