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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2008. En los límites de la realidad
Los fans del Infierno constituyen un grupo digno de estudio: una inmensísima minoría que grita mucho, un grupo enano que jamás alcanzará su masa crítica, una pandilla que reclama atención infructuosamente con los extraños objetivos de tener algo que decir en los consejos de administración de las cadenas, en la reunión en la que se decide qué publicar en la TV Guide o en lo que Greg García garrapatea en sus guiones. Quizá por esos sueños tan irrealizables y por lo dúctil y volátil de sus opiniones y gustos, el mundo de la tele ha funcionado, funciona y funcionará siempre igual: con ellos siendo los últimos monos y a callar. Hay algo de la cuarta temporada de Perdidos y sus fans del Infierno que me fascina. Durante tres años y medio han sido capaces de aceptar milagros curativos, niños con poderes, números omnipresentes, nubes negras sacadas de un episodio de Tom y Jerry, osos polares en el trópico, fantasmas, los Otros, los otros Otros, los otros otros Otros, carambolas sociales que dejan la teoría de los seis grados de separación en un cuento de Hans Christian Andersen y, sobre todo, el puñetero botón de la escotilla. En el cuarto año hemos visto la rallada definitiva: una máquina que proyecta la consciencia en el tiempo a través de un rayo láser de lo más gay friendly. Bueno, pues todo eso es aceptable para los fans del Infierno. Eso sí, que luego X sea la mamá postiza de Y o que M acabe enrollado con N es una chapuza argumental digna de que a alguien le cuelguen por la entrepierna y le coman los ojos los cuervos. Foros y foros dedicados a la imposibilidad de tal cosa. ¿Véis cómo nos va más el culebroneo que a un tonto un lápiz y merecemos que nos azoten con más temporadas de Prison Break, CSI y House? Es un año raro
Por Bionic Woman pasaron un par de equipos y ya comentamos el otro día lo de Dirty Sexy Money. Algunas otras series han jugado a las casitas, como CSI y Dos hombres y medio, que intercambiarán sus equipos creativos para un episodio (¿locualo?) y hoy nos dicen que los telecomiquieros Alfred Gough y Miles Millar abandonan Smallville tras siete años al frente de la serie. Coincide este cambio con el final de la presencia, al menos como protagonistas, de varios de sus personajes clásicos y, hasta ahora, considerados intocables, por lo que, decididamente, se avecinan cambios para la serie del paletito kansano con superpoderes. Hace como tres años que no veo de un modo continuado los episodios de Smallville pero la serie tiene críticas y cifras buenas --para ser de la CW--, además de un grupo de seguidores estable y numeroso, por lo que los nuevos responsables (que no sea su Laeta Kalogridis, por Liz Lemon) no tienen que tocar demasiado para llegar, quizá, a los 10 años. ¿Os podéis creer que Smallville esté en su séptimo año ya? Quizá realizar la gastada técnica del salto temporal y hacer que la edad de los personajes se correspondiera con la de los actores podría ayudar. No hace falta renombrar la serie como Metrópolis, pero quizá sea la hora de que Superboy 90210 se torne en Melrose Súper. Suerte a todos. Nuevos horizontesHoy desembarca en el Sci Fi Channel la cuarta temporada de Galáctica, su primera parte, al menos. Quizá por tratarse del principio del fin, sus actores ya vislumbran y ponderan nuevas perspectivas laborales. Mi caja tonta ha tenido acceso totalmente exclusivo a una información veraz y fiable que nos permite asegurar que Edward James Olmos dejará la interpretación para dedicarse a menesteres más relacionados con los dioses y la videncia (¿le habrá pasado alguna chinita la presi Roslyn?). Hablar es fácil, así que aquí tenéis la prueba por la que la propia Kristin Veitch mataría:
Por otra parte, ¿cuánto dinero tiene la ABC últimamente y hasta dónde llega su crisis de ideas en el terreno del humor? Al parecer, no solo la cadena anda detrás de Scrubs (de la NBC) sino que ahora se rumorea que podría llevarse The New Adventures de Old Christine (de la CBS) a golpe de talonario. ¿Es el abecedario la Telecinco estadounidense? ¿Les obligarán a adquirir Bionic Woman como contrapartida? Oh, South ParkEl ascenso y caída de South Park en nuestro país es un tema tan fascinante como olvidado. Con la salud y popularidad de series como Los Simpson, Futurama o Padre de Familia, no acierto a entender por qué ya nadie se acuerda de esta serie que, 12 años después de su estreno, sigue siendo crítica y divertida. Los sociólogos y teóricos tendrán sus cábalas, pero seguramente todo se reduzca, simple y llanamente, a que no hay cadena que la programe de lunes a domingo en el horario de la comida. ¿De qué iba a haber triunfado algo como Sabrina, Cosas de brujas si no en nuestro país? Lo bueno de South Park es que, con tacos o sin ellos --la versión doblada es más palabrotera que la original--, el motor de la comedia de dibujos no está en soltar tacos o chistes del tipo «esto es peor que cuando [acción] con [nombre de famoso]» como Padre de Familia, sino en la crítica más salvaje a lo establecido, especialmente a lo políticamente correcto. Sin ir más lejos, la semana pasada se dedicaron a echar toda la mala baba que pudieron sobre el sindicato de guionistas y su huelga y no solo dieron momentos divertidos como el de Butters en YouToob...
...si no que el propio episodio se fundamentó en argumentos bien razonados que se oponen a la opinión mayoritaria (eufemismo para definir el pensamiento único). Trey Parker y Matt Stone no están de acuerdo con la huelga ni con los que la han promovido (ellos no son miembros del sindicato) y han sabido divertir, argumentar razonadamente y criticar los politiqueos burbankianos en cosa de 25 minutos. ¿Qué más se le puede pedir a una serie? South Park y Urgencias son dos de esas series cuya veteranía las ha beneficiado, pero en un mundo en que solo lo nuevo vale y los espectadores tienen un serio déficit de atención y fidelidad, lo tienen complicado. ¡Pues what, what, in the butt para ellos! En All About South Park podéis ver en línea todos los episodios de la serie (incuyendo mi favorito, el especial de Terrance y Phillips, «No sin mi ano»). Evangeline Lilly presenta la tertuliaBueno, chicos, ya tenéis en el lateral la cuarta tertulia televisiva de Radio San Vicente (¿de qué va este palo?). La tercera, la ando persiguiendo y pronto la tendré, y la quinta, podéis escucharla hoy mismo alrededor de las 17:40 en Radio San Vicente. Seguro que os gustará. La semana pasada, hablamos un poco de Fama y nos sobró algo de tiempo para esbozar algo sobre otros concursos. He de pediros disculpas por el mal sonido ambiente; es culpa mía. La razón es que ¡grabé el programa en la bici cruzando la ciudad! Fue divertido, cómicamente mortal en ocasiones. Lo milagroso es que se me ocurriera algo que decir mientras evitaba coches, patrullas de policía, intentara frenar (mi bici no se puede permitir esos lujos) y tratara de aprender el funcionamiento de Fama. ¿Qué pensábais, que la vida de tertuliano radiofónico es igual que la de otros ilustres como Belén Esteban o Gonzalito Miró? Para que no perdáis el viaje, una foto que viene mucho a cuento con lo que digo:
Pero qué buena estás, hija mía. Invasores del espacioPor fin ha regresado Scrubs y lo único que se me ocurre decir es, ¿cómo no amar esta serie? Confirmada su cancelación en la NBC, falta saber el resultado de las negociaciones con la ABC para hacer vaticinios sobre la comedia, pero resultaría estupendo que los pijamas aterrizaran en el abecedario, encontraran una audiencia justita pero fiel, y vivieran unos poquitos años más en nuestra TiVo particular. Sin embargo, el cambio de cadena, seguro que obliga a los bolígrafos y ordenadores que hay tras la pantalla a realizar algunos cambios.
Puede que la octava temporada en el abecedario, si se confirma, sea una necesaria transición para Scrubs, donde por fin veamos cambios y evoluciones. La Scrubs de los mejores tiempos era la que se fundamentaba en cortas piezas surrealistas más que en tramas, livianas o no, así que la introducción de nuevos personajes (creo que Lauren Graham está en el paro, chicos) o el uso regular de secundarios ya establecidos (Ted, Todd e incluso la divertida Molly Clock) pueden otorgarle una segunda juventud. A algunos nos gusta mucho la idea de una Scrubs que siga adelante con el fenomenal Donald Faison como líder de los médicos del Sagrado Corazón. Le pondremos una vela a san Parker Lewis y santa Kelly Kapowski para que así sea. Sin RobAyer nos acostamos con la noticia de que Rob Thomas ha abandonado el proyecto de resurrección de Sensación de vivir, aunque el piloto sigue adelante. Sinceramente, por ilusión que le eches al asunto, nunca llegué a ver a Thomas al frente de los niños pijos del West Beverly, con sus guiones verbosos y las continuas menciones imposibles de sus personajes a El gran Lebowski, Algo en común, los Monty Python y referencias culturales igual de pretenciosas. Qué queréis que os diga, me cuesta pensar que Brenda leyese siquiera. ¡Que nadie en la CW se olvide de que esta serie era tontísima, por favor! Por eso la amábamos. Así que sin Rob, seguro que ahora se rebaja un poco el tono y, como mucho, hablarán del último concierto de los Busted o lo genialísima que les pareció (la sobrevalorada y rollazo) Juno. George Eads presenta la tertuliaQueridos lectores y, sin embargo, amigos: ya se encuentra disponible la sexta tertulia televisiva radiofónica (¿es esto un oxímoron?) de Radio San Vicente que, en esta ocasión, le he robado a Santi directamente de su página web. Garrulo, pero honrado, chicos, así soy yo. Ya sabéis de qué va esto (y si no, miradlo aquí y no paséis vergüenza): Santi, Marina, Irene y yo con la teligión subida los viernes por la tarde, sobre las 17:45 más o menos en Radio San Vicente. En esta ocasión, continuamos con lo dicho la semana pasada --si no la escuchastéis, tendréis que esperar un poco para la quinta-- sobre las series que nuestra amada tele española emite a una hora prudente si eres Angel, Mick St John o Mischa Barton. En este caso, vamos a la Sexta y comentamos algo sobre Me llamo Earl o Cómo conocí a vuestra madre. También le damos razón de ser a nuestra sintonía híbrida y, en fin, echamos un ratito en la radio. Podéis descargarla sin pagar cánones ni historias en la barra lateral o visitar el cutre-archivo temporal en Blip.tv.
La sección hoy os la trae George Eads, el verdadero y primigenio macho alfa televisivo y musculoso de mandíbula cuadrada --es decir, un flashgordon-- desde que desembarcara en la tele la otrora somnífera CSI. Antes de que el público aullara por las toallas de Jamie Bamber (muy utilizado en el pasado para elevar la audiencia de esta cutrepeich) y Eric Dane, este flashgordon les llevaba varios años y furores uterinos y testiculares de ventaja. Ahora que parece que la mitad del elenco de CSI y sus franquicias huye más rápido de lo que corren los Panther de Tejas, es momento de recuperar a nuestro George. Y si con esto no consigo que volváis mañana, me temo que tendré que empezar a escribir mejor. ¡Que lo disfrutéis! La tertulia, digo. Cómo no paro de hablar mientras la vida pasaComo conocí a vuestra madre se hará famosa por ser el segundo flashback más largo de la historia (Babylon 5 fueron más de 30 años, amigos) y por exigir al espectador que no tenga en cuenta ciertos elementos imposibles (claro, como si mi padre me fuera a contar cómo se zumbaba a sus novias, los pedos que se pillaba y las estupideces que hacían él y sus amigos). La serie destacará, eso sí, no solo por resultar enormemente divertida, sino por su acertado uso del ritmo y los saltos temporales, y por haber sabido construir historias secundarias más interesantes que la principal, así como saber jugar muy bien con las sorpresas y resolver magistralmente la mayoría de los episodios. Muchos lo llevamos pidiendo meses en forma de susurros, pero ha llegado la hora de alzar la voz públicamente y exigir a los guionistas que Robin y Barney se enrollen de una vez y ocupen el merecido centro de la comedia. ¿Tienen o no tienen química? Independientemente de lo dicho, no digáis luego que os suelto espoileres, amigos, que nos conocemos. Aprovecho el viaje para informaros de que esta misma mañana, la Ausiella ha dicho que Sarah Chalke regresará a la serie, aunque no se sabe ni cómo ni por cuánto tiempo. Qué cerdo el amigo Ted. Vender la nadaImagináos que sois los encargados de redactar una nota de prensa de la CBS en la que tenéis que vender los próximos episodios de Dos hombres y medio y CSI: Las Vegas. En ella, ha de constar que habrá un cruzamiento de guionistas y los de CSI escribirán el episodio de Dos hombres y medio, que George Eads aparecerá en la comedia, además de adelantar un poco su argumento y dar los datos de los actores participantes. A lo sumo, os llevaría dos párrafos, pero, ¿qué haríais si os piden que llenéis un folio entero? Quizá lo mismo que han hecho los chicos de la CBS: repetir una idea durante varios párrafos hasta llenar el espacio asignado y abusar de la tecla enter incluso para tratarse de un texto en inglés. Aquí tenéis una traducción del asunto: COMO PARTE DE UN CRUCE DE GUIONISTAS, DOS HOMBRES Y MEDIO Y CSI: LAS VEGAS UNEN SUS FUERZAS EN DOS PRÓXIMOS EPISODIOS Hay que tener talento para hacer estas cosas, desde luego, pero a mí se me caería la cara de vergüenza. El original, aquí mismo. * N. del T.: ¡JAAAAAA, JA, JA, JAAAAA! Haciendo patria Reconozco mi más ciega envidia hacia el modo que tienen las cadenas estadounidenses de hacer que la gente viva la tele: anuncios, promociones, su modo de crear cultura e iconos... En España, como la tele siempre se ha considerado una suerte de sofisticado cuentacuentos o la hermana pija de la radio, no ha sido hasta hace bien poco que se la ha empezado a reverenciar como objeto de culto (y cultural). Poco a poco, vamos haciendo el camino y lo mismo estrellamos aviones que calcamos decorados (y los visitamos). Los teléfilos lo agradecemos.Aunque menos sofisticado o publicitado, es destacable el último gesto de los chicos de Al filo de lo imposible. Más locos que los de Jackass, Sebastián Álvaro, su director, ha presentado un libro del programa como mejor sabe: colgándose del punto más alto que sea capaz de vislumbrar. Y como el programa es de TVE, ¿por qué no hacer uso de Torrespaña para tal menester? Admito que me ha enternecido el gesto. El Pirulí es todo un icono de dos de mis pasiones: la tele y mi ciudad, así que hoy aplaudo a TVE por demostrar que no siempre hace falta gastarse un dineral en dar relevancia a algo y que realmente existe la capacidad de hacer patria televisiva sin clonar lo que viene de fuera. Qué despacio --¡pero qué despacio!-- se hace el camino, aunque qué emocionante resulta ver que algo se avanza. |
Tertulias televisivas emitidas 1x01 Series españolas (Piloto)
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