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Las cosas cambianCuando los cambios son sutiles y se hacen a largo plazo es difícil apreciarlos sino los ponemos en perspectiva. Que nos quedamos calvos, echamos tripa y las patas de gallo dejan de ser una entelequia para convertirse en una realidad se comprueba con facilidad cuando rescatamos alguna foto nuestra tomada hace algún tiempo. ¿No os lo creéis? Para muestra un botón:
Tranquilos, el tema de hoy no es el tempus fugit aplicado a la estética sino a las costumbres; en concreto, a los usos y costumbres informativos en España. Lo he reiterado por aquí en múltiples ocasiones: el objetivo de esta bitácora, más que escribir sobre lo que me interesaba, fue escribir sobre aquello que yo mismo habría querido leer y no encontraba. En noviembre de 2003 resultaba complicado que una página en español hablara de los conceptos de saltar el tiburón, spoilers o te desgranara la biografía de J.J. Abrams. No, amigos, la llamada blogosfera española estaban orientadas hacia otros temas. No hay que extrañarse; al fin y al cabo internet es un reflejo de nuestra sociedad y nadie iba a preocuparse en hacer un blog y una guía de episodios de Policías, en el corazón de la calle (lo preocupante sería lo contrario), ni dedicaría sus cinco minutos de blogloria a parlotear sobre Alias o 24, completas desconocidas en nuestro país. Algo ha cambiado el panorama desde entonces. El punto de inflexión es difícil de situar en el tiempo, pero las cosas son distinas en el momento actual. De repente, las cadenas hacen cosas impensables como gastarse el dinero en fracasos del calibre de Vanished, Six Degrees o Standoff, ¿a qué viene todo esto? ¡Pero si hace años teníamos que suplicar que alguien emitiese bombazos como El ala oeste o 24! Quizá la extensión del ADSL y el refinamiento de los métodos de distribución (¡yo llegué a intercambiar material por correo postal!) ha popularizado la cultura televisiva y donde antes había un secarral, ahora ya empiezan a brotar algunas hierbas. De repente, la minoría dispersa se ha encontrado en la red y crea y genera contenidos que retroalimentan al propio grupo y lo hacen crecer. Ha sido un proceso lento y paulatino, pero ya se ven los resultados: las teles doblan las series a toda velocidad para emitir episodios y vender DVD casi al ritmo de EE.UU., las comunidades y webs de series surgen como setas y, sobre todo, la sección televisión de los periódicos tiene hasta columnistas y hace mucho tiempo que dejó de ser una triste página testimonial para convertirse en una sección más o menos trabajada. ¿De qué iba El Mundo si no a informar de que han McDespedido a Washington? Anda que no habríamos agradecido entonces que nos tuvieran al día con el culebrón Lena Olin/Alias, ¿verdad? Uno no puede evitar sentir un cierto desasosiego, en parte porque estamos muy, muy cerca de caer en ese pozo inmundo que resulta el llamado universo friki y sus absurdeces asociadas y en parte porque, cuando algo que es tuyo, que te es íntimo, se populariza, ¡se convierte automáticamente en lo peor! La prueba de ello es que anoche ví un trozo de Héroes en la tele y noté que me resultaba cansina... Pero acabaré este texto con un tono positivo al admitir que, en el fondo, hay que estar agradecidos de que se nos empiece a dar una cierta relevancia --merecida, por qué no-- en nuestro micromundo --España y el español--. ¡Qué erial era mi valle en los comienzos y cómo ha cambiado la cosa! Que no cambie demasiado ni muy rápido, pero que dure mucho esta nueva tendencia. Comentarios » Ir a formulario
Larga vida a la ya cansina Web 2.0 (no por el concepto sino por el nombre) que nos da de comer (por lo menos a mi)
Fecha: 10/06/2007 14:03. |
Tertulias televisivas emitidas 1x01 Series españolas (Piloto)
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