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La cosa no iba malIt’s... over. You can all go home. It’s over... so over. -- Meredith Grey '
Anatomía de Grey es un culebrón en toda regla. La diferencia estriba en su liderazgo en las audiencias y cuando se emite un episodio nuevo, más de 20 millones de personas se congregan delante de la tele para verlo y comentarlo; claro, eso dificulta mucho poder soltar en toda la cara a su legión de incondicionales que son fanáticos de un culebrón... no se puede luchar contra una masa que tiene estigmatizada la palabra culebrón. Cierto es que a los intercambios de pareja, saltos de cama, líos familiares y líneas de ojos perfectamente definidas tras una guardia se unen buenas actuaciones, algunas sorpresas argumentales y un presupuesto bien invertido. Todo muy profesional y cuidado, sí, pero todo un culebrón... y como todos los culebrones, hay un punto en que el rumbo recto y firme de la trama comienza a tambalearse. ¿Le ha llegado ya ese momento a Grey? Uno de los paradigmas del salto del tiburón es una boda y en Anatomía de Grey ya habido dos bodas y un divorcio este año. Cuando dos protagonistas se casan, cambia irremediablemente la dinámica de una serie; el truco para superar el cambio es hacer de este una oportunidad, una característica atractiva y no un lastre. No resulta imposible, en Friends lo consiguieron con Monica y Chandler, por citar un ejemplo. El problema de la serie no son las bodas, o no el principal, sino la renuencia de sus responsables a permitir que los personajes crezcan, evolucionen y superen sus dificultades. Da la sensación de que no importan las bombas, los ferris, los dramas existenciales o las experiencias cercanas a la muerte que sufran los protagonistas porque a los pocos episodios reinciden en los mismos errores y se comportan de la misma manera infantil y caprichosa. Resulta una experiencia muy frustrante desde el punto de vista del espectador.
Con «Didn’t We Almost Had It All?» se ha escuchado ese sonido especial, inabarcable por los sentidos; un crujido dentro del cerebro que se hace presente cuando sabes fehacientemente que algo no termina de funcionar; es un algo esquivo, intocable, que no terminas de hallar, pero tienes meridianamente claro que si no se corrige, esa disonancia hará saltar todo el conjunto por los aires. El cuarto año de Anatomía de Grey arrojará un veredicto final, especialmente ahora que Shonda Rhimes ha dejado las riendas de la serie --¿alguien más piensa que la historia de Webber y su sucesión es la historia de la Rhimes misma?-- en manos de otros y el equipo creativo se divirá entre Grey y Private Practice, de la que hablaremos otro día. Buena suerte a todos. Comentarios » Ir a formulario
Precisamente por eso que dices no soporto yo esta serie. Que intenten venderme una telenovela de medicuchos como la última gran obra maestra de la televisión me enerva, me rechinan los dientes y se me eriza el vello del lomo. Vale, sí, si ves un par de capítulos engancha, pero si ves dos de la primera, dos de la segunda y dos de la tercera tienes más que suficiente para entender toooodo el argumento. Básicamente porque es el mismo.
Si a esto añadimos que la supuesta antagonista me caía mejor que la supuesta protagonista, está claro que mal vamos, mal vamos. Fecha: 19/05/2007 12:56.
Addison es la mejor (nunca está de más decirlo).
Estoy rumiando un artículo sobre elementos increíblemente anti-narrativos que han ido incorporando las series en los últimos años. Los finales a la mitad («cliffhanger») tienen una cierta justificación pero series tan admiradas como «Perdidos» o «Héroes» han hecho del no contar nada (en algunas ocasiones) de casi un género, con eso de concentrar la acción en otros lugares para regresar al final del episodio a la situación anterior... al final, tres episodios en los que parte de las tramas no solo no avanzan, sino que casi se olvidan. Fecha: 20/05/2007 02:13.
Yo resumiría esta temporada como mediocre. Además, ha conseguido que la mitad de sus personajes me caigan mal, ya no solo Meredith y Sheppard, sino también Izzy y George.
A ver que tal la cuarta temporada, esperemos que remonte el vuelo. Fecha: 20/05/2007 08:14.
Hablando de finales que te dejan a medias, ¿se me cortó el vídeo del último de Scrubs o todos os quedasteis a la mitad? Ardo en mí de dudas...
Fecha: 20/05/2007 11:06.
Alx, yo no diría mediocre, pero sí muy irregular. Christina y Burke siguen siendo de lejos personajes muy interesantes, aunque hayan castigado a Burke por lo que hizo Washington (la puta corrección política). A Izzie hace mucho que no la trago y George es un perro desde el primer día, pero Callie se deja, así que no siento nada de pena por ella, qué le vamos a hacer. El episodio con la voz en off de Christina es genial.
Patch, si no das más pistas, no sé qué decirte. El epi acaba como si los guionistas de «Scrubs» se creyeran que estaban escribiendo un capítulo de «Grey», es decir, LO PEORRR. Fecha: 20/05/2007 12:29.
Ya sé que es un culebrón. ¿Y qué? ¡A mí me encanta! Y George es el mejor.
Fecha: 21/05/2007 11:38.
«Didn’t We Almost Had It All?»
Yo creo que esa será la frase que aparezca en la lápida de Grey's Anatomy. En mi opinión, la tercera temporada, toda ella, ha saltado el tiburón. Lo mejor es que como muy poca gente se ha dado cuenta (es una serie relativamente nueva para la audiencia, que empezó a ser gorda a mediados de la 2ªT, y por lo tanto, el público aún está de subidón-qué-bonito-todo), tienen una cuarta temporada para acabar de hundirse o volver a su antigua gloria. Fecha: 24/05/2007 11:48. |
Tertulias televisivas emitidas 1x01 Series españolas (Piloto)
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