Puedes enlazarme: Blog publicado bajo licencia Creative Commons:
Archivos
|
Cómo comenzó todoEl pasado viernes, tomando algo con Irene y Montse (qué saladas que son) de Bytheway.tv para celebrar su victoria en los Premios 20Blogs, surgió --no podría ser de otra manera-- entre otras cuestiones, el tema de la tele. En un momento de la conversación, Montse comentó que para ella, el desencadenante de toda la furia televisiva que sentimos le vino a partir de Alias. Me hizo gracia y me alegró a la vez porque, en las ocasiones que he pensado en ello, me he dado cuenta de que a mí me sucedió exactamente lo mismo. Algunos de los que me leéis, nacistéis conociendo los PC e incluso entrastéis en la adolescencia cuando los módemes 56k eran algo casi estandar en cada casa o el acceso a internet resultaba más o menos asequible. En mi caso --y me considero un cierto «pionero» en lides informáticas-- la cosa fue un poco más lenta; yo tuve un Amstrad de cinta y en mi colegio había un ordenador con internet que solo tocaba el profesor y que navegaba gracias a Mosaic. Era un tiempo en que Yahoo! era el Google de hoy. Tuvieron que pasar muchos años y peleas en casa para que entrara un módem. Aún quedaba un pelín para que llegara la ADSL barata y popular. La tele ha jugado un papel fundamental en mi vida. En verano salía más tarde a la calle para ver las típicas chorriseries de la época de vacaciones --cuántas mañanas pasaría suspirando por Anita de Rompecorazones, los macarras australianos aquellos-- y en las sobremesas o en las noches de los martes era obligado ver Melrose Place. Mis padres me llamaban entelevisionado y tenían razón, pero peor es andar por ahí robando, ¿no?
Ambas líneas argumentales (preferencias personales y oportunidad) chocaron irremediablemente hace ahora unos 5 años, cuando un amigo poseedor de una línea RDSI (por aquel entoces eras el amo si poseías tal tecnología) me descargó algunas peticiones televisivas y fílmicas para una pequeña reunioncilla en mi casa. Entre el material solicitado estaban los pilotos de Alias y 24. Aunque a muchos se les haya olvidado, ambas series hicieron historia en su día, por razones muy distintas; 24 ha sido más laureada --en mi opinión, porque las patadas y los tiros las da un cyborg con aspecto humano en lugar de una mujer mucho más cercana y emocional-- pero Alias conquistó mi corazón y, como un puñetazo en toda la boca, me abrió los ojos a un mundo que en ese momento se encontraba terriblemente encorsetado por ladrillos como El grupo, Compañeros, Policías u Hospital Central. Sin darme cuenta, había toda una densa selva ahí fuera por explorar, llena de mundos ricos, variados y bien construidos, mientras que aquí nos deshidratábamos en la sabana de la rancia ficción española. Internet surgió como una tabla de salvación, algo que mi cerebro llavaba mucho tiempo reclamando. No podía permitirme tener el eMule encendido y el Bittorrent ni siquiera existía... así que me inicié a través de las descargas por IRC de EFNet, que era un cristo que no veas, con colas, lanzadores, cortes en las descargas y mucha, mucha paciencia. Sin embargo, poco a poco se fue abriendo el camino y tras Alias vinieron los episodios de Friends, Scrubs, 24, el musical de Buffy y demás. Cuando otro amigo usó la conexión de banda ancha de su trabajo para descargarme la primera temporada completa de Alias, supe que estaba (gustosamente) atrapado. Por un lado, tenía una pequeña afición secreta que me divertía y me enseñaba, pero por otro estaba la frustración de no poderla compartir con nadie. ¿A quién le podía contar las cosas de Rambaldi o los discursos del doctor Cox? ¿Cómo sería capaz de explicar las taquicardias que me daban cada vez que Jack Bauer se metía en un refugio terrorista armado solo con una caja de lapiceros Alpino? En ese momento, me daba igual; yo solo quería divertirme y absorber todas esas cosas como una esponja. No me había pasado nada igual desde que descubrí los cruasanes del Mercadona y no iba a dejar que una nimiedad así me estropeara el buen momento. Con la extensión de la ADSL, llegué a la lista de Locosporlatele y cuando me dí cuenta de que cada día bombardeaba a sus sufridos participantes con tres o cuatro diatribas, me dije --animado por la moda bloguera-- si no era momento de comenzar yo mismo una bitácora. ¿Una bitácora de qué?, me dije. Tardé muy, muy poquito en encontrar respuesta a esa cuestión. Comentarios > Ir a formularioAutor: ALX Que tiempos, el módem de 56kb. Recuerdo que yo me bajaba series de anime.El otro día encontré un cd en el que tenía una serie entera de 24 capítulos. Vamos, que cuando le dabas a pantalla completa se pixelaba tanto que era casi imposible ver algo. Y pensar que con eso yo era tan feliz. En cuanto a series de tv vía Internet me estrené con Mujeres Desesperadas y Veronica Mars (a ALIAS me enganché con los DVDs, otra manera de seguir series, pero mucho más cara) Fecha: 14/05/2007 01:00.
Amantísimo amigo, como tú solo podrás entender, ¡yo también tenía un amstrad de cintaaaaa! Cargando...Cargando Fecha: 14/05/2007 09:32. Autor: Tonto Irene, ¡lo celebro con un chupito! ALX, era increíble que te bajaran un capítulo de 100 Mb y te hicieran el hombre más feliz del mundo con una resolución malísima, pero, ¿a qué tenía su encanto? Ahora, a la gente le salta un poco el sonido y berrean al que ha capturado el episodio, ¡una guerra tenían que pasar! :P Fecha: 14/05/2007 09:36.
Ohhh, fantástico... Me has hecho recordar que yo tuve un Spectrum, que mi obsesión con las descargas creo que empezó con Friends y que, aunque era la niña más feliz del mundo viendo V, mi obsesión más general con las series se puede decir que empezó con Expendiente X... Universos paralelos.. Fecha: 14/05/2007 11:17. Autor: Tonto Ahora el asunto está más popularizado, pero los que fuimos pioneros seguramente tengamos un perfil muy particular. Aunque cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre, si nos pusiéramos a analizar nuestras vidas, puede que encontremos muchos elementos comunes. Mejor, ¿no? Fecha: 14/05/2007 12:00.
Amén, amigo. Me hermano contigo. Aún recuerdo la emoción de ver mi primer capítulo de Alias bajado. ¡Qué tiempos! Fecha: 14/05/2007 12:31.
No recuerdo exactamente con qué serie me inicié. Probablemente, fueron Dawson's Creek y Friends. Pero lo que sí recuerdo es que tengo un amigo que en una kdd me pasó tropecientos dvd's para que me "familiarizara" con las series. A partir de ahí, al más puro estilo freak me hice unos listados con excel, que todavía uso, para ir bajando semana a semana los capítulos. Se lo agradeceré eternamente. Fecha: 14/05/2007 13:22. Autor: Tonto ¿Cuánto tardásteis en enamoraros de Alias? Yo calculo que unos siete minutos como muchísimo. Nunca me había pasado con una serie antes, flechazo total. Fecha: 14/05/2007 22:01. Autor: ALX Creo que ALIAS fue la serie que más rápido me enganchó. Me compré los DVDs sin haber visto ni un solo episodio y a los cuatro minutos del piloto ya sabía que me iba a encantar. Desde que pasan de la escena de la tortura al examen como si nada. A mi es que esas cosas me encantan. Fecha: 15/05/2007 13:30. Autor: Tonto Los cambios de tiempo son la marca de JJ (y de otros, supongo); hizo de ellos parte de la estructura de «Felicity», los exportó a «Perdidos» y ahora es su principal atractivo. A mí también me encantan y en más de una ocasión gritaba un «¡SÍ!» cuando salía el cartel de «24 hours earlier» en «Alias». Fecha: 15/05/2007 13:37. Autor: Chandler M. Bing Mis primos tuvieron todo tipo de ordenadores y similares, aunque yo empecé ya con un Pentium 100. Eso sí, me costó conseguir internet en casa; lo conseguí en 1999. Lo que pasa es que allí sigue habiendo módem de 56... Bendito sueldo y bendita independencia que me permiten una ADSL. ¿Mis primeras series? Uff, pues además de las típicas (El Coche Fantástico, McGyver y similares), sin duda Friends. He crecido con esa serie. Incluso conozco más a algunos personajes que a algunos de mis amigos. ¿Increíble? De eso nada. Fecha: 15/05/2007 22:45. |