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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2006. Once more wearing scrubsDesde hace un par de meses, estaba esperando a que se hiciera pública alguna imagen para poder hablar un poco del musical de Scrubs. Después de que la NBC haya colgado un vídeo de uno de los temas musicales en el YouTube, parece el momento adecuado (gracias a Phelan por el chivatazo). Aquí está el vídeo de «Guy Love»: El promocional recuerda a los que hizo la UPN para anunciar «Once More with Feeling» de Buffy, Cazavampiros allá por 2001. Entonces, el episodio musical inauguró una nueva década televisiva poniendo el listón tan alto que aún hoy, seis años después, han sido pocas series que han conseguido romper la fórmula de un modo tan apabullante, original y divertido, sin renunciar a los elementos característicos de cada serie. Es cierto que Scrubs no es lo que era. Sigue siendo una serie graciosa, divertida y con personajes muy entrañables, pero hace tiempo que no me río a carcajadas como solía hacerlo. Sin embargo, no se le puede negar que cada semana intentan realizar experimentos nuevos para huir de la rutina y eso, es mucho. Estoy esperando con impaciencia la sorpresa musical que nos tienen preparados los chicos del hospital del Sagrado Corazón. Actriz + 1Uno de los «problemas» ocasionales con los que algunas series han tenido que lidiar ha sido el embarazo de alguna de sus protagonistas. Curiosamente, mucho antes de la revolución feministo-sindicalista por la igualdad laboral de las mujeres ante un hecho bastante femenino como el embarazo, la tele ya se enfrentó a esta cuestión de formas tan eficaces como dispares. Uno de los clásicos es el de reordenar los elementos de la secuencia para que la tripita/ota de la actriz no evidencie su estado. Esta es una solución elegante aunque los cambios en las embarazadas no solo se ven en el vientre sino en su anatomía general, pero ayuda al espectador a olvidarse del estado de buena esperanza de la susodicha. Uno de los últimos casos es el de Marcia Cross, como vemos en las fotos.
Todo el mundo dice que el embarazo es bastante evidente pero yo, que sigo a las Marujas semanalmente y con fervor, no había reparado en ello hasta que empezaron a comentarlo en los foros y, a pesar de saberlo, sigo diciendo que a Bree se le nota tan poco embarazada como siempre. Un giro divertido de esta solución creativa fue la que optaron por tomar los guionistas de La niñera cuando Lauren Lane, la señorita Babcock, se quedó embarazada. En la etapa final de su embarazo, cuando la cosa era más evidente que la fuga de ideas de los guionistas de Perdidos, optaron por reírse de ello, y tapaban a la actriz con carteles de musicales ficticios llamados Oh, Baby! y cosas similares. Expediente X le debe mucho al embarazo de Gillian Anderson. Cuando la actriz informó a Chris Carter de que esperaba un bebé, este dio un giro a la serie para sacar a la agente Scully de ella durante varios episodios. Nadie sabía en esos días que con la desaparición de Scully, Expediente X se transformaría para siempre en la serie de culto que muchos hemos amado y odiado por igual ya que la ausencia de Anderson fue el comienzo de las tramas largas que enlazaban unos episodios con otros y el inicio de la gran conspiración del Gobierno, los marcianos, el fumador, el cáncer negro y Vale Music.
Y, naturalmente, como la tele es un reflejo de la vida, tenemos aquellas a las que pusieron de patitas en la calle por quedarse embarazadas. Por ejemplo, ese es el caso de Hunter Tylo, que le ganó al mismísimo Aaron Spelling en los tribunales por haberla despedido de Melrose Place tras quedarse embarazada. Quizá por eso, el productor se lo pensó mucho antes de echar a Lisa Rinna o Heather Locklear cuando ellas se quedaron embarazas también. Bien por la Tylo. Aunque claro, con demanda o sin ella, ¿quién iba a echar de la serie a la mismísima Amanda? Vender a toda costa
Desgraciadamente, somos los teóricos beneficiarios de sus contenidos los que terminamos pagando el pato de las ansias de las webs por tener más lectores (es decir, receptores de publicidad y generadores de beneficios). Me estoy refiriendo al gradual cambio en la política de spoilers de los medios, especialmente de la TV Guide. Ya el año pasado, me tuve que tragar una foto de Michelle Rodríguez junto a la leyenda RIP: we have the scoop! (o algo parecido, estoy parafraseando) en la mismísima portada. Es decir, solo por marcar la dirección de la página en mi navegador, me chafaron el final de uno de los mejores episodios de Perdidos. Cierto es que se publicó inmediatamente después de la emisión del episodio, pero solo se hizo con la firme intención de dar alas a su reportero Michael Ausiello -un otrora chaval simpático que se ha creído su propio personaje de ególatra supino e imprescindible- y su exclusiva de «tengo el porqué de la cuestión». No se puede negar que tener un bombazo así tiene mérito y tampoco es censurable que una revista quiera sacar provecho de tal hazaña periodística. La pregunta es si se puede jugar así con la sorpresa, uno de los pocos placeres que nos quedan a los espectadores (ya de por sí muy machacados por la publicidad, las cancelaciones y la programación caprichosa). El año pasado hicieron dos o tres de ese pelaje. Esta semana lo han vuelto hacer, esta vez con una «exclusiva-bombazo» de Anatomía de Grey. Eso sí, sin confirmación oficial y viniendo sólo de una fuente. Me da que eso no es lo que enseñan en las facultades de periodismo. En fin, al final todo se reduce a las mismas preguntas de siempre, si merece la pena captar lectores a cualquier precio, si se está dando una información realmente útil y si vender a toda costa es algo lícito. Una reflexión, por cierto, que hacía ayer mismo el director del diario gratuito 20 Minutos, un medio de los considerados «menos serios» en general, a través de una argumentación breve pero contundente. No entréis en la TV Guide en un par días, si sois de los que os gusta que os sorprendan. Larga vida a Studio 60Si el deporte favorito el año pasado fue meterse con las Marujas, este año parece que la gente se ha abonado a criticar Studio 60 semana tras semana desde todos los frentes. Defenderla es, por tanto, casi un deporte de riesgo. Es probable que la realidad se encuentre a medio camino entre ambos extremos. Quizá el mayor problema de la serie sea que no ha tratado de ir más allá de El Ala Oeste y está reptiendo viejas fórmulas que, si bien funcionaban con mayor o menor fortuna en el drama presidencial, aquí parecen gastadas. Otra cuestión muy importante es su obsesión con una historia que no da más de sí: la aburridísima dualidad cristiano-comediante de Harriet Hayes. Es con seguridad lo que más lastra al drama por ser una trama que no hace avanzar el argumento, resulta cansina y repetitiva y no aporta nada en absoluto al espectador.
Siendo justos, tras una decena de episodios, Studio 60 ha conseguido encontrar su lugar. Los secundarios empiezan a encajar, los principales se mueven con personalidad por las secuencias; los guionistas ya se atreven a jugar con el tiempo dentro de la serie, volviendo al uso tan acertado que de los flashback hacían en El Ala Oeste y que está dando vida a Studio 60; pero sin duda, lo más importante es que el espectador conoce las reglas del juego particular de Aaron Sorkin y se relaja: confieso que los últimos tres episodios de la serie me han divertido y me han entretenido por igual. Es cierto que es pedante y pomposa y que aún no se ha ganado los galones para leer la cartilla a la gente del modo en que lo hace pero tiene el enorme mérito de no darlo todo hecho y de confíar en que el espectador tendrá los dientes lo suficientemente afilados como para saber mascar todo lo que se le ofrece. A veces te pierde, a veces te desespera pero con Studio 60 siempre sabes que al bajar el telón, habrás aprendido algo nuevo sin necesidad de que alguien haya idiotizado los diálogos o banalizado las tramas. Sigan por esta senda, señores creativos. Ha sido un despegue movido y casi me han hecho perder la fe en ustedes. Prometo redimirme cantando las alabanzas a sus obras pero, por favor, no más disgustos que precipiten otra crisis de fe. VolbeorrrrLo de los premios es lo de siempre: para debatir y para rabiar un poco. No pensaba hablar de ello esta vez y creo que adoptaré la política de no comentar nunca más este tipo de cosas. Sin embargo, a mí me encanta que Matthew Perry anuncie las candidaturas de las películas extranjeras y diga «Volbeorrrr», así que solo por eso, he colado mi visión sobre los candidatos a los Globos de Oro 2007. En resumen bien por Zach Braff, Anatomía de Grey, The Office, Jason Lee, Felicity Huffman, Matthew Perry, Masi Oka, The Queen, Little Miss Sunshine, Clint Eastwood, Stephen Frears, Penélope Cruz, Volver, Helen Mirren, Toni Collette y Ben Affleck Soy consciente de que he puesto Ben Affleck. Lo siento pero el señor Jennifer Garner me ganó cuando se puso a improvisar una presentación dicharachera en español venezolano en la alfombra roja de algunos premios que no recuerdo. Mal por 24, Evangeline Lilly, Ellen Pompeo, Mary-Louise Parker, Justin Kirk, Sarah Paulson e Infiltrados. Digo mal bien porque el nominado no se lo merecía o bien porque su lugar bien lo podría ocupar otro (¿Evangeline Lilly? Por faavoooooorrr...) ¿Y dónde está Friday Night Live? Pues nada, a lo mejor pataleo un poco más cuando se los entreguen a los que no me caen bien (que de eso van estos premios, no os hagáis ahora los sorprendidos). Pobrecito BrettLa ABC ha decidido cancelar Day Break, una de las sorpresas de la temporada media por su calidad e intriga pero que solo me debía de gustar a mí y a cuatro gatos más porque la audiencia era penosa. Si recordáis, Day Break era la serie que le estaba calentando las ruedas a Perdidos mientras esta se tomaba un descanso por vacaciones hasta febrero. Es una pena; el sexto episodio (el último emitido) ha sido el mejor hasta la fecha, por lo que la retirada sabe aún peor. La novedad de esta temporada es que las cancelaciones son más llevaderas ya que las cadenas se dedican a emitir los episodios restantes a través de sus páginas. Day Break tiene una trama que funcionará muy bien como miniserie, de modo que si llega al final de su curso programado, sus seguidores quedaremos satisfechos aunque no vuelva para un segundo año. A no ser que alguien viaje atrás en el tiempo y cambie las cosas, claro. Equipo Karen o equipo Pam
Lo que suele evidenciar la calidad de la serie y de aquellos que están tras ella es la capacidad de ir cambiando las reglas del juego sin que el conjunto no solo no se resienta sino que incluso mejore. Lo hizo Alias cuando reventaron el SD6, lo hizo 24 cuando mataron a Teri Bauer, lo hizo Felicity cuando se peló la cabeza y lo hizo Melrose Place cuando reventaron el edificio (ma non troppo)...
The Office ha conseguido precisamente eso y ahí radica la fuerza de la versión estadounidense: jugar con las relaciones entre los personajes, cambiar la dinámica entre ellos y alterar los elementos «intocables» que sustetaban la serie. Los hay para todos los gustos: la amenaza del cierre de la oficina, el papel de jefe repulsivo, el temita Jim y Pam, Dwight, Dwight, Dwight...
Yo era muy de Jim y Pam, pero al final todo cansa. Lo confieso: la gente indecisa me pone nervioso y soy de la última que llega (especialmente si es simpática). No hay duda ¡yo soy del equipo Karen! Natividad
¡A por los fans de palo de J.J. Abrams!
Lo confieso, a veces me sale el ramalazo de hijo único. El precio y lo que cuestaHace tiempo dejé escrito algo que quería decir desde hace mucho tiempo y que, por guardar la compostura, me estaba callando: que en la tele española no hay talento. Las respuestas fueron variopintas y, como es normal, algunos me dijeron que me equivocaba. El principal argumento que suele esgrimirse para eludir la cuestión y no entrar a fondo en ella es el tema económico. Por el contrario, siempre he pensado que el dinero no es la dificultad principal de la ficción española; el problema es la chapucería por sistema. Y como una imagen vale más que mil palabras, aquí van diez:
Se trata del episodio «Mistakes Were Made, Part II» de Brothers and Sisters. ¿Qué precio tiene esta secuencia? Y sin embargo, ¿por qué cuesta tanto hacerla? El traje nuevo del Emperador¿No os pasa que a veces os sentís como el niño del cuento que ve que el emperador va desnudo por la calle? Como si estuviérais siendo testigos de algo muy evidente que todo el mundo ignora o que simplemente obvia. Al ver fragmentos de la gala del L aniversario de Televisión Española así como algunos de los programas presentados por Jesús Hermida, me pregunto si soy el único que se da cuenta de que TVE se está haciendo un flaco favor a sí misma. Gracias a ese rebobinado selectivo de su memoria, y por si aún quedaba alguna duda, TVE deja patentemente claro que todo tiempo pasado fue más digno. ¿Es solo cosa mía? Felices fiestas (¡sin tele!)¡Muchas felicidades a todos! Aunque nuestros esfuerzos sean en vano, tratemos de imitar las cenas geniales de Monica Geller o entonemos villancicos como si viviésemos en Stars Hollow. Quizá podríamos protagonizar alguna situación absurda como si fuéramos ciudadanos de Springfield... Sea como sea, tanto Tony Soprano como yo, os deseamos lo mejor para estos días. ![]() Tened mucho cuidado con el coche para que no falte nadie mañana y, eso sí, ¡haced el favor de huir de los especiales navideños, especialmente del de Raphael! Vanity Card II
- Mejor blog personal. Y también en las categorías generales a las que optan todas las bitácoras participantes: - Mejor blog 2006 El concurso comienza con el año escolar, el 8 de enero, y finaliza el 4 de mayo. Durante esas fechas, podéis ir a la página del concurso para ver a todos los participantes y votar a los que queráis. Es decir, a mí. Os pongo una imagen en el lateral del blog para que veáis la página. Las nuevas series que lleganCuando en agosto comenzaron a aparecer en el eMule como setas* las series de la nueva temporada, muchos ya dijimos que Heroes sería la leche, que Kidnapped iba a durar dos telediarios y que Brothers and Sisters bien podría ser la sorpresa de esta temporada. Claro, que también hubo errores de juicio garrafales por parte de algunos (RIP Smith, RIP Vanished). El caso es que también se colaron los pilotos de series midseason, como una horrorosísima llamada Secrets of a Small Town y alguna otra normalilla como The Knights of Prosperity, The Singles Table o Traveler. La que más me interesa es la última creación de J.J. Abrams, una mezcla de comedia y drama llamada Kudos! y ambientada en el centro de control de misión de Houston. Si ya ha hecho viajes en el tiempo, espías y movidas raras en islas, ¿sacará ahora marcianos? En ella recicla a Michael Vartan (Vaughn en Alias) como el astronauta-tío bueno protagonista. Os lo confieso: Vartan me parece el peor actor del mundo y solo por eso me da mucha pereza el piloto pero veré la serie por J.J. Abrams, por los tres segundos obligatorios de Greg Grunberg en toda obra jotajotense y por la posibilidad de que su reciclaje de actores nos traiga a Keri Russell. ¿Qué le voy a hacer? Soy un convencido. Let's go to the mall!¡Oh-Dios-mío! Acabo de ser testigo de cómo Cómo conocí a vuestra madre ha encontrado su Erlenmeyer del modo más inesperado y divertido del mundo. La segunda temporada empezó lentísima pero tras el titubeo inicial ¡cada episodio es mejor que el anterior! ¿La prueba? Aquí la tenéis: ¡Robin Sparkles! Robin sigue sin caerme simpática pero ahora respeto mucho más a Cobie Smulders. Legen...wait for it... dary! Robin Sparkles: Ley’s go to the mall Let’s go to the mall, everybody, ha. Go! I haven’t done my homework yet Everybody come and play. There’s this boy I like. Dad says I’m too young to date Repeat chorus Rap: I turned around and who should I see Y si tenéis más ganas de marcha, id a su Myspace. Todo se reduce a la cacaNo, no estoy escribiendo un número cómico para una gala televisiva de éxito y renombre, sino que es el título del nuevo número musical de Scrubs, «Everything Comes Down to Poo». Mientras llega el 18 de enero, fecha de estreno del epi, la NBC nos ha regalado este fragmento, el segundo ya, vía YouTube: ¡Feliz 2007!Quería haber hecho un repaso hoy a lo mejor del 2006, algo nada típico ni trillado, pero al final no he tenido tiempo ni de eso por reformas en el centro de emisión. En cualquier caso, reitero mi consejo de Nochebuena: que huyáis de la tele.
Si no podéis hacerlo, al menos pasadlo con las nuevas cadenas. LaSexta va a emitir tras las campanadas un concierto de Año Nuevo bastante interesante. Si pasáis de coger frío, ir a fiestas con copas aguadas y que os aprieten los zapatos, quizá podáis considerar torturar a la familia con las Scissors Sisters. No dudéis de que si por ellos fuera, os harían tragar a Raphael y Los Morancos en sesión continua. ¡Y no os olvidéis de los propósitos de año nuevo! Yo no imitaré a Ross con el cuero pero quizá haga como Weiss y pierda un poquito de peso hasta que Sydney reaparezca en Hong Kong. Mientras tanto, Addison y yo os deseamos feliz 2007 |