¡Muchas felicidades a todos! Aunque nuestros esfuerzos sean en vano, tratemos de imitar las cenas geniales de Monica Geller o entonemos villancicos como si viviésemos en Stars Hollow. Quizá podríamos protagonizar alguna situación absurda como si fuéramos ciudadanos de Springfield...
Sea como sea, tanto Tony Soprano como yo, os deseamos lo mejor para estos días.
Tened mucho cuidado con el coche para que no falte nadie mañana y, eso sí, ¡haced el favor de huir de los especiales navideños, especialmente del de Raphael!