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Más conceptos de la cultura televisiva de allá. Una de las expresiones más usadas por aficionados, críticos y cronistas varios es suspension of disbelief que viene a significar algo así como aceptar lo inverosímil. No es una traducción literal pero hace referencia a cuando te crees algo de una serie, por muy poco realista que sea.
Pocas ficciones logran contar con unos seguidores que apliquen el suspension of disbelief y suele ser señal de audiencia fiel. En contra de lo que se pueda pensar, esta audiencia no está dispuesta a creérselo todo sino que la serie ha sido tan meticulosa en la delineación de su propia mitología, que consigue hacer verosímiles acciones o personajes que no podrían pasar como creíbles en otras ficciones. O, como digo yo, "pushing suspension of disbelief boundaries" ;)
Ahora mismo la serie que más está ampliando su propio universo a costa de exigir mucho a sus aficionados es Alias y hasta cierto punto también lo está haciendo Urgencias, pero parece que aguantan el tipo. Lo peligroso de jugar mucho con este tema es que caminas por el borde de saltar el tiburón y ya sabemos que una vez que tal cosa pasa, se acaba tu momento de gloria. Esta noche a partir de las 23:30 podremos ver dos episodios nuevos de la serie en lugar del habitual tandem de nuevo + repuesto. En el segundo comienza la aparición especial del actor Don Cheadle (Traffic, Ocean's Eleven et al.) Ganó un Emmy, pero ya se sabe que no siempre eso es sinónimo de calidad. A ver qué tal. ¿De dónde viene la costumbre de poner una voz en off que nos lea los títulos de series y telefilms? ¿Creen que no somos capaces de hacer "la b con la, ba"? Cuando se trata de una serie como A Dos Metros Bajo Tierra (Six Feet Under), podría ver una cierta justificación pero, ¿a qué viene decir a voz en grito cosas como Esmoooooolvil? Ahora lo han incorporado a Evergud
La cosa se pone peor cuando hay una película de sobremesa con un título del tipo Beyond Pain y su traducción es un estilo sustantivo + adjetivo como Romance Fatal. ¿Conocéis algunas? Antruño 3 es un filón de ellas, y la verdad es que son adictivas. La página de Viruete vuelve a reincidir en el tema televisivo, esta vez dedicado al tío Joey de Padres Forzosos. Lectura obligada, chicos. Stargate SG-1 se suma a la moda de las continuaciones y tras dos años de intentos fallidos, este verano estrenarán Stargate Atlantis, una serie con la misma temática que la anterior (tíos que van por ahí y les pasan movidas) pero con un equipo nuevo, desde un stargate diferente y con diferentes enemigos. La serie original y la nueva convivirán en la pequeña pantalla durante un tiempo, teniendo en cuenta que SG Atlantis tenga buena acogida. Una segunda película cinematográfica de Stargate también parece estar en proyecto. TNN ha comprado Alias para su sindicación en EEUU. Eso significa más pasta para la productora, haciendo la serie algo más rentable. A medio plazo es buena noticia para los aficionados dado que habrá menos presión sobre la serie para que sea un enorme hit. Bien por J.J. Abrams y sus chicos. En el tema de nuevas series para el año que viene, estoy siguiendo la pista a Countdown, una nueva ficción de acción que mezcla las fórmulas de 24 y Boomtown (en España, Metrópolis) al narrar en cada episodio los 43 minutos finales de una crisis desde el punto de vista de un equipo SWAT. Más noticias según me entere de ellas :) Los programas electorales de los principales partidos incluyen por primera vez algunas referencias claras a la tele. La principal intención, por lo que he sido capaz de averiguar, es crear un consejo audiovisual a modo de observatorio e incluso elemento regulador de la tele pública, con el fin de vigilar los contenidos y la "calidad" de sus programas. Otro de sus objetivos sería medir la imparcialidad de los informativos públicos, entelequia que España jamás ha conocido.
Hagamos un esfuerzo para abstraernos de la política, candidatos, partidos y pensemos, ¿es algo bueno o deseable?
¿Hasta que punto los contenidos de una tele pública tienen que ser vigilados y moderados por un elemento gubernamental? ¿No será peor el remedio que la enfermedad? Porque viendo el criterio de los "culturetas" e ideólogos de nuestro país, me da miedo que la parrilla de la tele se llene de programas como Un País en la Mochila o los documentales de La2 en detrimento de otros contenidos. ¿Y quién me dice que el gobierno del palo que sea no va a seguir moldeando la parrilla televisiva a su antojo pero disfrazándolo de despotismo catódicocultural?
Además, ¿cómo se puede definir la "calidad" o la "idoneidad" de un espacio televisivo? ¿Por qué el programa de Pedro Ruiz es intrínsecamente mejor que Star Trek: Espacio Profundo Nueve?
Mi opinión (tan buena como la vuestra) es que Televisión Española es la tele que más variedad ofrece de las cadenas nacionales. Es la única tele en la que tienes series extranjeras de calidad, algo de ciencia ficción, documentales de todo tipo, programas de entrevistas, dibujos animados, algún programa infantil y, sí, programas de marujas y de testimonios.
Teniendo en cuenta que la mayoría de la telebasura nos es arrojada desde las cadenas privadas, por definición independientes de controles externos a su consejo de administración, no creo que un comité audiovisual fuera a mandar a Jorge Javier Vázquez o a Los Serrano a su casa, sino que a lo peor nos pondrían algo similar en la parrilla nacional. La gente debería ser capaz de decidir lo que quiere ver y, si no quiere ver nada, que apaguen la tele y lean un libro. Parece que los temas sobrenaturales, del más allá e incluso Dios vuelven a estar de moda en la tele. Pero vayamos por partes. El ciclo fue inaugurado por Expediente X, qué duda cabe, con la creación de un rico y variado mundo con su propias reglas y modo de presentarnos las historias y los casos. Si bien en las últimas temporadas se perdieron un poco en detalles demasiado específicos que alejaron al grueso del público, la serie marcó un antes y un después en la televisión actual.  El espaldarazo para el género fue Buffy, Cazavampiros, una serie que decidió tomar a la niñita rubia, animadora, reina del instituto y darle una vuelta de tuercas, convirtiéndola en una dura luchadora en contra de los vampiros, demonios y todo tipo de criaturas nocturnas. Es decir, que en vez de pasarse la serie corriendo asustada y emitiendo grititos, se fundía a los vampiros a golpe de tae kwon do sin que se le corriera la línea de ojos de Maybelline New York. A eso le añadimos una intrínseca mitología y buenos diálogos y obtenemos una serie ciertamente histórica.  Cuando parece que este filón estaba agotado, llega nueva savia con Dead Like Me, Joan of Arcadia, Tru Calling y la aún por estrenar Wonderfalls. Básicamente Dead Like Me es la crónica de la vida de Georgia Lass, George, una joven adolescente que fallece y en lugar de ir a "ese otro lugar", ha de quedarse en la Tierra para realizar otra misión: ser la encargada de facilitar a las almas la transición entre la vida y la muerte.  Contada a medio camino entre la comedia y el drama, la serie comenzó con mucha fuerza pero a mitad de camino perdió para mí gran parte de su interés. No obstante, ha tenido mucho éxito en EEUU y ha sido renovada para una segunda temporada. Joan of Arcadia es quizá la más similar a Buffy, Cazavampiros por su concepto inicial: una chica aparentemente normal que puede oír a Dios a través de sistuaciones cotidianas (un vagabundo en la calle, un presentador de noticias, su profesor de ciencias, etc). Dios le indica acciones que tiene que realizar, ya sea para su progresión personal o para ayudar a los demás. La serie ha arrasado en EEUU y es considerada uno de los éxitos del año, pero no la he visto, así que poco os puedo contar. Tru Calling habla sobre una estudiante de Medicina (Eliza Dushku, Faith en Buffy, Cazavampiros) que trabaja en un depósito de cadáveres y cuyos inquilinos se comunican con ella, narrándoles como murieron, para que Tru pueda salvarlos, viajando veinticuatro horas atrás en el tiempo. Desconozco la mecánica exacta del asunto y su mitología puesto que tampoco he echado un ojo a la serie.  Debido a su emisión en viernes noche, tradicionalmente un horario de bajo consumo televisivo, Tru Calling ha estado al borde de la cancelación durante todo el año, pero cuenta con una audiencia fiel y su contrato inicial para trece episodios ha sido prorrogado a veinte y probablemente renueven para una segunda temporada. Y la nueva serie "rara", esta del tipo midseason o de temporadas cortas programadas para suplir a las grandes cuando descansan, es Wonderfalls, creada por Bryan Fuller, el mismo que Dead Like Me. Wonderfalls habla sobre una chica que trabaja en una tienda de regalos en la que un día, sin motivo aparente, los objetos que venden empiezan a hablarle, indicándole acciones que debe tomar y estas tienen diferentes consecuencias en su vida y en la de su familia. Se estrena el próximo viernes 12 en la FOX.  Decididamente, Wonderfalls es la que más me atrae y creo que sus productores aún no están seguros sobre la dirección que la serie va a tomar. Jaye, su protagonista, no está segura de si los objetos le hablan a través de un algo superior o de si todo está en su cabeza, cuestionándose su propia cordura mental. Si la serie explorara ese campo entre el borde de la locura y la salud mental tomándose sus licencias y riesgos, probablemente podría convertirse en un nuevo clásico. Además, los personajes femeninos tradicionalmente tienen un abanico emocional más amplio que el otorgado a los masculinos, de modo que el potencial está ahí. Se estrena (y de qué modo) la Chef Geller   Anoche La2 contraprogramó y no emitió El Ala Oeste. En su lugar pusieron un documental sobre la naturaleza de no se qué bosques (cuando abres un bote de ansiolíticos por no ver a Josh Lyman pones poca atención) y después una entrevista con el aspirante a la presidencia del gobierno por Coalición Canaria. Ni que decir tienen que después de lo de anoche, han perdido mi voto. A ver cuándo se dan cuenta de que para gente como yo (esto es, sin vida propia ni aspiraciones) un palo así nos machaca la semana entera. Por contra, pudimos ver otro apasionante episodio de A Dos Metros Bajo Tierra. La madre, Ruth, se ha apuntado a un curso de autoayuda y mejora personal (curso dirigido por Alice Krige, ni más ni menos que la genial reina borg en Star Trek: Primer Contacto aunque es un poco escéptica y no acaba de romper sus bloqueos emocionales. Brenda no quiere hacer el amor con Nate (no hay quien entienda a este personaje, en serio...) y Nate empieza a notar el distanciamiento y la abstinencia. David Fisher y su ex empiezan a hacer muchas cosas juntos, rollo "volvemos juntos en 2 ó 3 capítulos máximo" y lo más seguro es que "adopten" a la sobrina de nuestro agente de policía negro gay favorito. La relación de Claire con su novio malote se vuelve peligrosa. El angelito se ha metido en una serie de líos chungos y ahora va armado y le sigue la poli. Llama a su novieta para que le ayude, pero en la huida (en el coche fúnebre de su madre, si es que esta serie tiene unas cosas...) el churri le pega un tiro a un tio que va en otro coche. Ella se pone nerviosa, le quita la pipa, le deja en una cuneta y lo denuncia a la poli. Esto es caracter y no lo de Livia Soprano. A ver qué pasa. Nota de Mi Caja Tonta: Según una nota aparecida en El País, El Ala Oeste volverá a las noches de los jueves el 18 de marzo. Mientras tanto, su espacio estará ocupado por programas relacionados con las elecciones. Tele5 va a poner Felicity de nuevo en las madrugadas de los fines de semana a partir del sábado que viene. Seguirán por donde lo dejaron, es decir, a pocos episodios del final de la serie y no se sabe que pasará después. Ya podrían emitir la cuarta de nuevo para que pudiera tener todas mis grabaciones ordenaditas.
Antena 3 también está de reposición y de lunes a viernes emite la primera temporada de South Park en las madrugadas. La primera temporada tiene los mejores episodios como el de Culosucio, mechaStreissand o la madre de Cartman es una putilla guarra.
Por otro lado, os informo de que TeleMadrid ha comenzado la emisión de la recomendable El Guardián en la noche de los martes. Si vuestra comunidad autónoma tiene canal autonómico quizá la veáis aparecer pronto por vuestra parrilla. Además, en las madrugadas de los jueves al viernes están reponiendo Odyssey 5 a las intempestivas 3:45, Stargate SG1 aunque no especifican por qué episodio van. Está claro que estamos condenados a "de sufrir" y "de sufrir".
Sin rastro de Sin Rastro (vamos, no me digáis que no os esperábais ese chiste ¡y dejad de girar los ojos con desaprobación!)  Ha tenido que llegar un español a la Fórmula 1 para que los programas de deporte hagan algo de caso a los que somos aficionados al motor. Hace unos años, Tele5 planteó una discreta pero buena cobertura a este "deporte" (comillas patrocinadas por lo políticamente correcto), con emisiones comentadas de los entrenamientos libres y las carreras siempre en directo, permitiéndonos vibrar con la rivalidad de Damon Hill y Michael Schumacher y, como no, el fallecimiento de Ayrton Senna. Tras unos años, los derechos expiraron y la pasión telecinquera se agotó, pasando a La2, que tampoco tenía malos comentarios, pero cuyas emisiones cometían el crimen de interrumpir la carrera para irse a publicidad. Llamadme integrista, pero si un Real Madrid - Barcelona es interrumpido un par de minutos para emitir anuncios, se para España y no se habla de otra cosa en quince días, ¿por qué tiene que ser diferente la F1? Ahora con el tirón de Alonso (arriba a la izquierda, con casco azul y bandera española, junto a Schumacher), parece que Tele5 quiere hacer de la Fórmula 1 su marca deportiva diferenciadora. Ojalá les vaya bien, cuentan con todo mi apoyo como espectador. ¡Y aúpa Alonso! ¿Quién dice que esta campaña electoral está siendo aburrida? Si habéis tenido la idea de ver los anuncios electorales, aparte de los esperables y de algunos iluminados más, de vez en cuando aparecen pequeñas perlas, como el anuncio del Partido del Mutuo Apoyo Romántico. El partido tiene un anuncio cutrísimo en el que una marioneta se dedica a iluminarnos con pequeñas reflexiones literarias sin demasiado contenido salvo el puramente estilístico mientras que otra responde "Ni sí, ni no, ni blano, ni negro" durante unos minutos. Al principio pasas del asombro a la sonrisa para acabar muy hecho polvo mentalmente. A pesar de que el partido no nos habla para nada de política ni de su ideario, en las pasadas elecciones autonómicas madrileñas (toma dos) obtuvieron 1.504 votos, un 0'05% del total. Estaré atento a ver cuántos sacan esta vez y que sigan así, que hasta el domingo aún puedo cambiar mi voto aunque, la verdad, yo sólo votaría con convencimiento a alguien que prometiera ciencia ficción en prime time y que eliminara la ficción española de la faz de la Tierra. Podéis bajaros el documento oficial con todos los partidos que se presentan a estas elecciones generales por sus diferentes circunscripciones pinchando aquí. cliffhanger {'klif,hæne'} noun (= film) película f melodramática; película f de suspense the match was a real cliffhanger el partido fue un suspense hasta el último momento. The Collins Concise Spanish Dictionary © 2002 HarperCollins Publishers.
¡¡Aaah, los cliffhangers!! Esos episodios que acaban dejándote con el corazón en un puño, al filo del infarto y con el destino de nuestros personajes favoritos pendientes de un fino hilo (aunque sepamos que no les pasará nada, claro).
Pero no pensemos que esta clase de "Continuará..." a lo bestia es algo de la tele. No, este modo de no finalizar las historias está importado directamente de publicaciones clásicas o de seriales radiofónicos y cinematográficos. Por ejemplo, Los Tres Mosqueteros fue publicado por Alejando Drumas en entregas a través de una revista. Que la tele, y más concretamente el género fantacientífico lo hayan añadido a su modo de narrar la ficción es una prueba más de que la caja tonta es un arte como otro cualquiera.
Ya me estoy perdiendo. Pensé en hacer una especie de top 10, pero me resultaba complicado jerarquizarlos así que aquí van, sin orden ni concierto.
El primero que me viene a la cabeza es un verdadero clásico en la ciencia ficción, Lo Mejor de los Dos Mundos (primera parte) de Star Trek: La Nueva Generación, en el que el capitán Picard es finalmente capturado y asimilado por los borg, convirtiéndole en un ente medio humano medio máquina. Un verano entero hubo que esperar a ver la resolución de ese episodio, que se hizo tenso cuando empezó a oirse por internet que Patrick Stewart podría no renovar contrato como Picard.
En Alias, el cliffhanger por excelencia es La Revelación, donde te descoloca completamente, pero particularmente me quedo con Casi Treinta Años, donde Sydney se encuentra con su destino cara a cara.
Expediente X ha tenido grandes episodios finales, pero a mí me gustó el triplete en el que secuestraban a Scully (en ese momento no se sabía con exactitud quién) y Mulder se dejaba la piel por encontrar pistas que le llevaran hasta su compañera. Eran tiempos en los que Expediente X jugaba al despiste y a sugerir más que a resolver, y era muy buena en eso.
En una nota más positiva, FRIENDS nos ha dado buenos finales de temporada, pero quizá han reiterado mucho en ellos y al final nos han cansado. Aunque la boda sorpresa de Ross y Rachel en Las Vegas fue un buen golpe de efecto, así como el embarazo de Rachel, me quedo con el episodio de la playa, en el que Ross tiene que decidir en qué habitación entra, si en la de Rachel o en la de Bonnie, la calva.
Más series de género, ¿no tenéis ganas de saber qué le va a pasar a Clark ahora que se ha puesto el anillo de kriptonita roja y se ha marchado en moto a Metrópolis? A ver si TVE1 se anima a emitir la serie este verano :)
Uno de mis favoritos es La Mamá de Cartman es una Putilla Guarra en la que el pobre gordo se pasa el episodio tratando de encontrar a su padre sólo para descubrir que la señora Cartman se ha pasado por la piedra a todo el pueblo y que, de hecho, su madre esconde más secretos que ser un poco ligera de cascos.
Y, por supuesto, el episodio Z'ha'Dum de Babylon 5, donde Sheridan viaja al planeta homónimo y decide dar un triple salto mortal aderezado con tres cargas nucleares. ¡Adrenalina total!
Sé que me dejo muchos en el tintero así que decidme, ¿cuáles es el cliffhanger que más os impactó a vosotros? Algunas personas escriben para preguntar sobre aspectos del blog, ya sean más generales o relativas a ciertos artículos concretos. Me gustaría elaborar una lista con las preguntas formuladas con mayor frecuencia (F.A.Q.) y mis propias respuestas, de modo que solicito vuestra ayuda: mandadme preguntas, las que se os ocurran, relativas al blog, a la tele, etc.
La dirección a la que podéis remitirlas es a rockandrollstar (arroba) hotmail.com, poniendo en el título claramente Mi Caja Tonta. TVE 1 ya ha comenzado a utilizar su técnica habitual de quemar las series en el menor tiempo posible y ayer emitió tres episodios seguidos de Everwood. Digo yo, ¿en lugar de eso no sería mejor emitir otra serie como, por ejemplo, Las Chicas Gilmore? Ambas tienen un público similar y seguro que consigues mantener la atención de la audiencia, a la vez que das salida a dos productos que están cogiendo polvo en tus archivos.
No creo que esta política beneficie a nadie, ni a la audiencia, que se harta de estar tres horas seguidas delante de la tele y hasta bien entrada la madrugada, ni a la cadena que la emite, puesto que es muy complicado obtener un share decente mantenido durante tres horas. Al final se hace la media entre los espectadores de la primera hora (mayor número) y la última (número muy bajo) y se obtienen unas cifras ramplonas.
Y a estos "cerebros" les pagan una pasta por confeccionar parrillas. Quizá si les dieran un plus por pensar... 
Ilustración original de Forges El espectáculo debe continuar: mañana nuevas funciones, artículos alegres y más televisión de la buena.  Por eso del cambio horario, cuando estemos ya en sábado nuestros primos los yankees podrán disfrutar del primer episodio de Wonderfalls mientras aquí madrugamos para ver Felicity. A ver cómo debuta la serie, ¡que de los críticos hay que fiarse lo justo! Para salir del abotargamiento mental en el que últimamente estoy sumido, he decidido visionar la esperada Wonderfalls. Ver televisión para despejarse...no lo intentéis en casa, chicos.
Le doy un aprobado alto al primer episodio dado que nos deja con ganas de más y presenta la serie de un modo correcto, sin aburrir en absoluto. Sin embargo, he de destacar lo similar que se me hace a veces con Dead Like Me, serie del mismo creador, Bryan Fuller.
Pero vayamos por partes. Jaye es una chica de 24 años graduada en Filosofía y sin expectativas en su vida que trabaja en una tienda de recuerdos de las cataratas del Niágara. Según ella, si sus padres superpreparados y con trabajos "decentes" están todo el día frustrados, ¿por qué no vivir sin esfuerzos para obtener la misma frustración?.
Un día, ve con estupor como un león de cera de la tienda comienza a hablarle. Y no es que oiga la voz en su cabeza sino que el león gesticula y mueve la boca. Horrorizada no sabe si está soñando o sencillamente loca. Reticentemente hace lo que el león le dice y comprueba como tal cosa soluciona ciertos problemas de las personas de su alrededor. El león no es el único objeto que le habla, cosa que le hace cuestionarse mucho más su salud mental.
La serie tiene más de comedia que de drama, si bien nos presentan a la familia de Jaye, con la cual tiene una relación bastante fría y cínica. La propia Jaye es muy cínica y sus aspiraciones están al nivel de un episodio de Los Contamimalos, más bien bajas.
Esto trae muchas reminiscencias de Dead Like Me, junto al arranque del propio episodio, muy muy similar a la historia de Frog y la Muerte narrada por George en la citada serie. Otra serie que viene a la mente es Edición Anterior, donde su protagonista tenía que ir salvando a los demás, cosa que parece que será el leit motiv de Wonderfalls.
Como comentaba antes, la serie tiene un aprobado alto y mi consejo sería que exploraran más el misticismo que rodea a las figuras, creando una mitología propia, más que convertirla en una serie con "la figura de la semana" en la que Jaye luchara día sí y día también con sus neuras personales y familiares, cosa que me acabó aburriendo de Dead Like Me. De romper ese equilibrio hacia una serie basada en una trama y en la línea que separa la locura de la cordura depende que Wonderfalls se convierta en un must see de Mi Caja Tonta. En serio, alguien tiene que pararle los pies a los de Antruño 3. No contentos con perpetrar Aquí no Hay Quien Viva y la serie de Milikito, amenazan con nuevas atrocidades aún más esperpénticas. ¿Alguien ha visto esa barriobajez regurgitada a las ondas alguna noche de los fines de semana en la que el público contaba chistes? No ha debido cuajar (buf, alivio) porque lo estoy buscando en la parrilla y no sale por ningún lado.
Pero es que tras la Selva de los LeproS.O.S. llega un nuevo programa seborreico llamado -te cagas- El Castillo de las Mentes Prodigiosas donde las, ejem, prodigiosas mentes de rosados cuatreros hispanos del tipo Paco Porras y Aramis Fuster se dedicarán a engrosar sus cuentas bajo la excusa de reality show paranormal. Paranormal y para anormales, desde luego.
Como poseéis iluminadísimas mentes habréis deducido con sabiduría que el prohibitivo contenido en caspa de este nuevo engendro lo aúpe a velocidades traslumínicas hacia el primer puesto en las audiencias. Hoy os traigo una noticia de EEUU o, como ya sabéis, es que no tengo mucho que escribir. En esta época del año es cuando muchos aficionados empiezan a preguntarse si su serie favorita renovará, cambiará de horario, protagonistas o incluso de formato para la temporada que viene.
Tradicionalmente es en mayo cuando las siete grandes cadenas estadounidenses (WB, NBC, CBS, FOX, ABC, UPN y PAX) anuncian sus novedades y regresos a los principales anunciantes, de modo que puedan ir confeccionando sus estrategias comerciales de cara a septiembre. Habrá que estar atentos a este año ya que entre el 17 y el 20 de mayo se han fijado las conferencias de prensa de las siete grandes.
Por otro lado, no sólo tenemos caspa en la telerrealidad de aquí. Los de Lifetime (que deben de ser como una mezcla demoníaca de lo peor de Antruño 3 y Canal 7) han anunciado un nuevo reality llamado How Clean is Your House? en el que dos presentadoras obsesivo-compulsivas visitarán casas para comprobar lo relucientes (o no) que están. Algo así como Monica Geller con los superpoderes de la presentadora de El Rival más Débil y más mala leche que Kiko el de Gran Hermano. Más de un lector de este blog está temblando, lo sé.
Ah, me he enterado de que Sharif Atkins (Michael Gallant en Urgencias) ha firmado para protagonizar una serie de acción así que es probable que dentro de poco presenciemos un tiroteo, un helicóptero fuera de control o una enfermedad fulminante para el doctor. Me da un poco de rabia que se marche porque me cae muy bien. El que quiero que se pire es el doctor Pratt, que es un poco Mandy, aunque a la chef Geller le den mareos cada vez que se quita la camiseta.  Hoy por ser un día especial no tendréis artículo, pero no me gustaría dejar pasar la oportunidad de felicitar por su santo a uno de los mejores actores que la televisión y el cine han dado jamás: Patrick Stewart. Formado en las tablas de los mejores teatros británicos e inconmensurable intérprete de un amplio rango de protagonistas, desde el capitán Ahab al inolvidable capitán Picard, este actor inglés es una verdadera maravilla en cualquier papel al que pone cara, voz y piel. Naturalmente, como no rueda con Spielberg o Coppola, pues no le dan chopocientosmil premios ¡pero a nosotros nos da igual! (Y además, qué coño, ¡está bien bueno!) Oir frases como "El atentado fue hace ya una semana y sus efectos se están disipando(...)", "(...)aprovechemos su impacto en nuestro beneficio mientras podamos(...)" y "secuelas psicológicas" en el episodio de hoy de El Ala Oeste no hace más que ponerme los pelos de punta. Vale que este episodio fue rodado hace años y que, de hecho, su emisión en España estaba prevista para hace tres semanas pero, ¿qué posibilidades hay de que la realidad y la ficción se encuentren en tan macabra sintonía?
En mi opinión, esto es otra prueba más que nos manda el Gran Tubo Catódico para que no perdamos la Fe en él y para que, naturalmente, no dejemos de ver maravillosas (y decididamente realistas) series como esta. No sé si es que el mundo me ha pillado con el paso cambiado o que poco a poco mi subconsciente está dirigiendo los impulsos de mi razón hacia la negación de todo los gustos de la masa. Ana y los 7 arrasa, yo la odio. Aquí no Hay Quien Viva arrasa, a mí me parece una idiotez de serie. CSI es referencia de calidad, yo la uso de somnífero barato.
Por el contrario, programo el despertador para grabar Felicity, tachada por los más listos de infantil y sosa, descargo con dolorosa lentitud El Ala Oeste, que no llega al 5% de espectadores y preparo un desembolso importante de dinero para comprarme Babylon 5 en DVD, que ni siquiera ha sido emitida completa en España.
Y es que no se trata de una pose como muchos de esos que dicen no ver Salsa Rosa o Crónicas Marcianas sino que es un comportamiento que niega la masa de modo natural. Supongo que para compensar mi absoluto desconocimiento del petardo famoso de turno, llevo esta carga con un cierto orgullo pseudointelecualoide porque como diría Viruete, hay algo virtuoso en "luchar contra el establishment". Hace unos días comentaba la inclusión de propuestas reguladoras de la televisión en programas electorales de algunos partidos, y destacaba la del PSOE, que proponía la creación de un comité de regulación audiovisual. Dado que el PSOE ha ganado las elecciones, falta ver cómo van a desarrollar ese aspecto de su programa, si de verdad lo sacan adelante. Hablaba entonces de mis temores a que este consejo regulador, en lugar de actuar como un catalizador de la independencia y calidad de la televisión lo hiciera como un elemento adicional de control de la tele pública por parte del gobierno. Un modo de evitar tal cosa sería designar una comisión parlamentaria formada por todos los partidos del congreso que llevara las riendas de tal órgano. Esto me parece impracticable, teniendo en cuenta que los españoles tendemos al caos y el mal rollo si se tienen que poner de acuerdo más de dos. Otra solución sería dejarle el control a terceros elementos como asociaciones de telespectadores que están fuera de la esfera política y por lo tanto tendrían una visión más general de hasta donde quieren llevar la televisión. El problema que veo a esto es que en general las asociaciones de telespectadores son bastante carcas y tienen la tendencia de escandalizarse y de patalear a las primeras de cambio. Además, no sé hasta que punto es bueno que una asociación civil pueda tomar decisiones políticas de ese modo. Sigo manteniendo que no debería existir un elemento de control que nos dijera lo que es bueno y no es bueno para nosotros, puesto que el paternalismo rara vez ha traído beneficios a la sociedad, pero debo confesar que siento curiosidad de ver hasta donde nos va a llevar este experimento catódico. Quiero anunciaros a todos que el alevoso maltrato que Tele5 da a Felicity ha colmado hoy mi paciencia y desde este momento la cadena de Fuencarral pasa a ser el número uno de la clasificación "Lo Puto Peor de la Televisión", desplazando a Antruño 3 al número dos.
Por otro lado, os informo de que Lou y la chef Geller son ya unas adictas a Babylon 5, cuando les queda por ver sólo dos episodios para finalizar la primera temporada. Ayer discutieron sobre quién se llevaba la última cinta y suplicaron porque les pusiera el DVD de In the Beginning. Afortunadamente, unos episodios de Espacio Profundo 9 saciaron momentaneamente su sed de ciencia ficción de calidad. Su inocente cerebrito aún no está preparado para visionar esa magnífica película, pero todo llegará. Un pequeño apunte para informaros de que Blogia, el servidor que hace esto posible, tiene una pequeña cuenta PayPal para todos aquellos que deseemos colaborar económicamente con esta gran labor que hacen. Os recuerdo que la programación de este servicio así como su mantenimiento y hospedaje se lleva a cabo por Roberto Abizanda a cambio de recortar su tiempo libre y de mantener los servidores con el dinero de su bolsillo. Si os gusta el blog o si incluso estáis pensando en abrir uno por aquí, creo que estaría bien que os rascárais el bolsillo, aunque sólo fuera con 1 euro, y lo diérais a Blogia. Para ello, id a la principal de Blogia y pinchad en el icono 'Donate', situado en la columna azul de la derecha, a media altura de la página. El enlace os conducirá directamente a la página de donaciones de PayPal. Por si quedan dudas, yo no me beneficio económicamente ni de ninguna otra manera con estas donaciones. Todas van a Roberto Abizanda, creador y administrador de Blogia. Para demostrar que ver la tele en compañía es divertido, echen lo que echen, ayer estuve viendo algo de C.S.I. (Cápsula Somnífera Idiotizante) junto a la chef Geller. Aunque ninguno de los dos lo dijo, una de las razones de verlo juntos es que ninguno somos aficionados 'duros' a la serie ¡y es que no hay nada peor que ver algo que detestas junto a fanáticos de ese algo! Naturalmente, nos reímos bastante (*) y nos dedicamos a hacer lo que más nos gusta: encontrar caras conocidas y hacer coñas demostrando nuestro particular humor idiota (**). Así, en C.S.I. pudimos ver a Jason Richard Biggs (el doctor Franklin en Babylon 5) y a la propia Jorja Fox, nuestra guardaespaldas favorita en El Ala Oeste y uno de los secundarios con más personalidad de Urgencias, la doctora Maggie Doyle, la única mujer del mundo que le dijo no a Carter. Y en C.S.I. Miami nuestro estado de tullidos mentales saltó la banca cuando reconocimos a Jeremy Garrett, que hacía de Todd 2 en Las Gemelas de Sweet Valley, y a Kevin Kilne, William Boone en La Tierra: Conflicto Final. También ví a uno que salía en un episodio de Alias. No aguantamos más de media hora de somnífero del bueno en cantidades industriales, así que nuestro ejercicio de reconocimiento facial tiene aún más mérito.
* Nos reímos de los protagonistas (especialmente de Grissom) y de los diálogos chusqueros (el interrogatorio y confesión final en la comisaría era para mear y no echar gota). ** Homenaje explícito a L Kan. Parece ser que el Spirit ha avistado en Marte un objeto volador no identificado y los de la NASA están un poco locos por descubrir lo que es. Yo creo que se trata del sentido común de los programadores españoles, bastante alejado de los televidentes como nosotros. La prueba es que por tercer martes consecutivo tendremos, según TVInteligente, tres episodios de Everwood, lo cual nos facilitará mucho madrugar mañana. Eso o usar una cinta más para grabar la serie...a mí se me están agotando. Aunque es mejor alternativa que El Castillo de los Casposos que estrena hoy la destronada del número 1 de teles de mierda, Antruño 3. A juzgar por el primer episodio de Urgencias del lunes pasado, parece que la serie sigue la filosofía de otras ficciones: si no puedes hacer un episodio bueno, al menos hazlo bonito.
El episodio habla de un mal día de Luka que acaba junto a Erin Harper chocando con otro coche. Nada más. Demasiado poco para rellenar cuarenta minutos, ¿no?. Así que lo hacen es replantear el episodio por trozos regresivos (como los fragmentos de Okazaki - seguro que Lucky C. me entiende) para mantenernos interesados en el mismo. Por cierto, el uso de "episodios especiales" es uno de los factores de riesgo para saltar el tiburón.
Lo preocupante de esta temporada de Urgencias es el trasplante de personalidad del doctor Kovac, ¿tan mal se ven como para transformar a un hombre sensible y casi torturado por los horrores de la guerra en un cabrón sin conciencia? Lo más grave de todo es que el cambio ha venido propiciado por un capricho de los guionistas, sin responder a la propia historia del personaje. ¿Y qué es eso de que Chuny le ofrezca un café en el quirófano? ¿Ahora vuelven a ser amiguitos?
Otra historia un poco chorra ha sido la de Nathen, el estudiante con Parkinson. Chorra porque no ha añadido nada a los personajes y ha terminado como todos sabríamos que lo haría, en un previsible "deja la Medicina". Da la impresión de que buscaron a un actor conocidillo (Don Cheadle) para protagonizar una historia lacrimógena que les quedó demasiado grande porque no tenía sentido.
Aunque ninguna serie es perfecta, y Urgencias ya va acusando los años que lleva en antena, sigue teniendo sus buenos momentos aunque sólo resalte los malos. Cita obligada los lunes. Que Buffy, Cazavampiros es un clásico de la televisión es algo que muchísimos carcas y autoerigidos sibaritas y líderes del "know how" jamás reconocerán. Al fin y al cabo, es una serie "de esas de vampiros y monstruos", con poco contenido "de calidad" del que apenas se puede sacar nada. Enorme error. Estos culturetas de medio pelo (muy aficionados a A Dos Metros Bajo Tierra y Los Soprano, probablemente), estoy seguro, apenas habrán visto más de dos episodios, quedándose con lo anecdótico de la serie: el maquillaje y las estacas. Buffy es mucho, muchísimo más pero como no quiero extenderme en el análisis de los siete años de serie (*), me centraré en una de las piezas ya considerada un clásico por aficionados y muchos críticos televisivos estadounidenses (inmensamente más inteligentes que los del resto del mundo). Se trata, quizá lo intuyáis, del famoso episodio musical, Once More with Feeling. Joss Wheddon, creador de la serie y cuyo trabajo ya se estudia en las universidades estadounidenses que imparten cursos de guión (**), es el cerebro tras de este concepto de principio a fin. Escribió el guión, compuso las canciones y las letras y dirigió el episodio. No sólo eso, sino que lo hizo siempre con la perspectiva de integrarlo en la trama de la serie, marcando incluso un punto de inflexión para varios de sus personajes. ¡Nadie debería ser así de bueno haciendo tantas cosas! La fuerza de Once More with Feeling estriba en que parte con cinco años de aventuras a sus espaldas, de modo que no tiene que perder el tiempo en centrar el lugar de acción y las motivaciones de los personajes, así que usa los cincuenta minutos de capítulo en lanzar a los protagonistas hacia situaciones inesperadas, consecuencia de lo sucedido hacia ahora, sin concesiones. Por fin vemos como Buffy canta, con languidez y amargura, lo resentida que se siente con sus amigos por la acción egoísta de haberla arrancado de su feliz más allá y devolverla a la Tierra sólo para seguir luchando. No duda en afirmar que se siente como una muerta viviente, una autómata que cumple sus obligaciones sin ninguna pasión, notando entumecidos sus sentimientos y su mente, aún nublada por la traumática experiencia.
Buffy es mi personaje favorito y aquí demuestra una vez más como es ella, y sólo ella, la conductora de toda la serie, la unión que los personajes necesitan, puesto que sin ella están perdidos. Que Joss haya sabido ver eso y explotarlo muestra lo bien que conoce su obra y a sus seguidores. Que encima pueda reflejarlo con las palabras adecuadas hilvanadas en una canción de apenas dos minutos le convierte en un genio. El resto de las historias no se quedan atrás. Asistimos a la confesión de Giles en la que desnuda su alma diciendo lo innecesario que se siente ahora que se ha convertido en una gran luchadora y cómo ve que su hora ha terminado, que ha de marcharse. ¿Y el amor no correspondido de Spike hacia la cazadora? Fenomenal como el vampiro marca el límite y le dice que deje de usarle como paño de lágrimas para hablarle de cosas que no se atreve a comentar a sus seres cercanos, con los que Buffy se siente dolorosamente resentida. Naturalmente, el juego de “ni contigo ni sin ti” que la cazadora y Spike se traen desde hace meses llega a una resolución final.
Y todo, todo, todo cantando. También se dan pequeños momentos en los que no debería pormenorizar porque haría de esto algo demasiado extenso, pero basta decir que están destinados a mantener las típicas señas de identidad de Buffy (momentos anticlimáticos creados para soltar una carcajada, pequeñas manías de cada personaje, guiños a la audiencia y al pasado de la serie, etc) y dar algunas pinceladas de musical clásico (una apertura instrumental, un número coral casi al final, piezas intrumentales, un telón que se cierra tras el espectáculo...). El guión es fantástico, la dirección recuerda a los clásicos, las canciones son más que lírica y la historia del episodio pasa de poner los pelos de punta a hacerte reír constantemente en un momento, ¿qué más necesita una persona para pasar un buen rato? Si sois aficionados a Buffy os encantará y si no lo sois, probablemente también si dejáis a un lado los prejuicios. Aunque no creo que os digan nada sin música ni imágenes, podéis haceros con las letras (aproximadas) de los temas en esta dirección. Y, naturalmente, podéis comprar el CD de la banda sonora (recomendado) o el DVD del episodio (muy recomendado). Como extra, aquí os dejo la versión alternativa del tema principal de la serie. Notaréis su diferencia orquestral respecto al tema original.
* Prometo un artículo cantando las alabanzas de Buffy en conjunto para el futuro. ** Dato muy reseñable que me facilitó Viruete. Recordad que este fin de semana cambiaremos el reloj a la hora de verano y perdemos una horita de sueño. Los que grabamos Felicity tendremos que estar atentos. Eso sí, afortunadamente se acabó hace tiempo lo del toque de queda para llegar a casa :)  Uao uao uaoooo, ¡tú y yo lo sabíamos! Lo de Telecinco no es un éxito de un día sino que llega para quedarse, ¡qué fuerte!, por segunda semana consecutiva permanece en el número uno con su trrrrrremendo pelotazzzzo " Felicity me la Suda". Tras arrassssaaaar la semana pasada cambiando el horario ahora deciden retirarlo de antena...uuaaaooo Se despide el tío Luqui, jotaele en efe-eme. Besitos para ellas, abrazos para ellos, sigue bien ¡japi japi! Aparte de mi entumecedora rutina académica intra y extrahospitalaria, existe otra rutina algo más refrescante que transcurre a través de los dominios webs televisivos: la lectura de críticas, opiniones y columnas televisivas extranjeras, que me sirven para tomarle el pulso a lo que sucede en el más allá atlántico. Para empezar, las páginas de visita obligada son Cinescape y Zap2It, que se dedican a las noticias de los diferentes medios de masas: cine, televisión, videojuegos, cómics, música y algunas cositas más. Antes visitaba también la TVGuide (o "cómo debería ser una revista de tele"), pero cambiaron el diseño de la web para incorporar flash y mucha más publicidad y se cayó de la lista de indispensables. Además, ahora incluso tienes que registrarte para leer algunas cosas. Si os da por visitar estas páginas, no os perdáis las tres secciones de Matt Roush en TVGuide o la columna de TVGal en Zap2It. The Watercooler en TVGuide es un ejemplo de críticos rancios, que hacen bandera del desdén hacia la ciencia ficción y la fantasía mientras que se dan aires pomposos por ser fieles a El Ala Oeste, Urgencias o CSI. La última incorporación a mi recorrido es The Futon Critic, que se dedica al seguimiento de la vida televisiva en los despachos, es decir, audiencias, notas de producción, horarios, incorporaciones, notas sobre futuros proyectos, etc. Y luego, como perversión personal, suelo visitar cada dos o tres días Trektoday donde sigo las noticias de Star Trek. Y es que Enterprise no me gusta, pero cuando a uno le ha picado el bichito trekkie, se es así para siempre ;) ¿Cuáles son los calificativos que más os hacen reír? A mí es eso de "lo inteligente" como el "humor inteligente" o "guión inteligente", ¿a qué viene esa patochada?.
Supongo que como los críticos tienen que superar cada día el enfrentamiento con el blanco del papel, los días que hay inspiración pero poco contenido son más propensos a dejar volar la lírica y la imaginación, para escribir mucho sin decir nada.
¿Y qué es lo que califican de inteligente? Que yo haya leído por ahí, CSI es "inteligente", como también lo es El Ala Oeste, Caiga Quien Caiga o La Noche de Fuentes. ¿Significa eso que un episodio de Dame un Respiro es tonto, por contraposición de ideas? ¿Y Lo + Plus también lo es? Porque dudo mucho que un guión de El Ala Oeste entre en MENSA por la puerta grande.
Creo que hay mucho componente publicitario en este tema, como lo hay en negar que se ven programas de corazón o las marcianadas de Sardá ¡a nadie le gusta quedar como un garrulo!:
- Eh, tío, ¿viste ayer la minga de Boris en Crónicas Marcianas?. - Para nada, yo cuando acaba la inteligentísima CSI apago la tele y leo Kafka. Las obras "de autor" es algo que ha calado ya entre el gran público y no es inusual oír hablar de "la de Almodóvar" o "la última peli de Tarantino" para designar un producto concebido con ciertas pautas personales de cada realizador, que nos animan a verlas o nos quitan las ganas siquiera de oír hablar de ellas, según sea el caso. La tele de autor es algo muchísimo más común de lo que pudiérais pensar pero por su eterno sambenito de caja tonta, ha pasado desapercibido. Hoy quiero recuperar el nombre de Stephen J. Cannell como uno de los televisivos al que más horas de diversión catódica endeudamos.  Cannell es un californiano de cincuenta y tantos años cuya máquina de escribir ha parido series como El Equipo A, Cobra, El Gran Héroe Americano o Nuevos Policías (una de mis series favoritas de todos los tiempos) entre otras. Ahí es nada, ¿eh?. Stephen Cannell superó su dislexia escribiendo muy bien. Ello, unido a su despunte en los vibrantes 80, le ha convertido en un autor inmensamente premiado que se codea gente como David Chase. Me alegro por él. Desde aquí va mi homenaje a él y a otros muchos a los que tanto debemos (Glenn A. Larson, Peter Engel, Aaron Spelling, etc.) He de confesar que he seguido con cierta regularidad Gran Hermano VIP, ese programa "no inteligente". No hace falta que os echéis las manos a la cabeza: vosotros también, que aquí bebemos todos del mismo grifo. El caso es que el camino hacia la final se ha hecho un poco largo, tras la salida de Coyote Dax (menudo imbécil) y la de Flor Aguilar, pero finalmente ha llegado.
Y no sé si es por perversión, pena, compasión o masoquismo, pero deseaba con todas mis fuerzas que ganara Juan Camus. El pobre se lo merece, aguantando primero los aires de diva de Nina en Operación Triunfo y luego los embistes calenturientos de Flor, este hombre no vive para disgustos. Y ya que no tiene una voz prodigiosa, al menos que pueda vivir un poco del petardeo porque ya que vamos a crear más petardos, que al menos nos caigan un poco bien.
Pero no, ha sido la Morreau la que se ha llevado el número uno y el premio que ello conlleva. La verdad es que se lo(s) ha montado a base de bien. Yo no sé si podría haber tenido estómago para tal cosa, pero cada uno es cada uno. Entre Yola Berrocal, de estrategia similar en Hotel Glam(our), y Marlene Morreau, a uno le queda claro el tipo de cualidades que han de tener los que quieran aspirar a arrasar en esta telerrealidad de medio octanaje.
Eso sí, Rosa García Caro ha conseguido sobrevivir a la quema y sigo tan coladito con ella como el primer día o más, si cabe. Tras ver Urgencias y Everwood, quedan instaurados los Premios Mandy de entrega irregular, otorgados por mí mismo o por cualquiera de vosotros y cuyo criterio es "ser lo más Mandy". Por lo pronto, Amy Abott (Everwood) se está convirtiendo en una Mandy de libro y la doctora Chen de Urgencias le va a la zaga.
Por cierto, si yo fuera Ming Na me sentiría muy ofendido por el papel que le hicieron interpretar el otro día. Sólo tiene una frase relevante en tres episodios y es para aclarar que su jersey no está impregnado de "poluciones" de nadie. De guión de serie española, vamos. Atentos aficionados a Felicity que la serie vuelve este fin de semana con la intención de ser chamuscada por TeleCirco en dos patadas: el sábado tendremos dos episodios, el domingo otros dos y para el lunes parece estar programado uno adicional, quedándonos a sólo dos episodios del final de la serie.
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